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domingo, 20 de septiembre de 2015
Mas allá de una mirada...
miércoles, 2 de septiembre de 2015
En la calle, Soledad...
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26 de Septiembre,
450 aniversario hermandad de la Soledad,
Ciudad Real,
Parroquia de San Pedro,
Procesión extraordinaria Soledad
domingo, 9 de agosto de 2015
En la cercanía de su presencia
Eternamente anhelando su bajada, y es que su perfil, su aire y su mirada de Madre indulgente y bondadosa se alcanzan mejor estando en ese soñado costado, guiando un año más nuestros rezos por los que no están, nuestras peticiones por los que vendrán y las de todos, que una vez postrados ante su reluciente altar solo pediremos volverla a ver un año más...
Al verla cada agosto enseñoreada en el lateral de la que es su casa, resuena en mi nostalgia y paladeo a qué sabe el aguardo de una promesa, recordé a mi hermana Carmen y me sentí enormemente afortunado y eternamente agradecido a mi madre por haberme parido ciudadrealeño y devoto de su Virgen del Prado.
Al arrimarme a calmar mis desconsuelos en el tafetán donde prendemos nuestros lamentos, mi ser es recorrido por corajes, por cariños, por pellizcos de tantos allegados y creyentes que hincan diariamente sus rezos en esa mirada dulce que refleja el color del cielo y que nos protege mejor que nadie de este mundo encorvado de desaires, envidias y falsas convicciones disfrazadas de leyes que buscan justificar quedos y vacíos rezos.
¿Quién no le ha rezado alguna vez a Nuestra Virgen del Prado?
¿Quién no conoce a alguien de esta especial Hermandad?
Y hasta su casa anduve, orientando hacia Ella mis pisadas para un esperado y diferente cruce con esa Madre que prefirió quedarse en esta tierra a estar peregrinando por el más sempiterno de los cielos. Al verla en la distancia, percibí que Ella aguardaba mi llegada.
Apresuré el tranco, la averigüé entre sus devotos, mis paisanos y en el pórtico que da entrada a la gloria me quedé, ausente de todo…sin pretender nada…sin buscar nada,… solo esbozar mis más profundos y sentidos suspiros en tan majestuosa atmósfera de fe y devoción cargada.
Ya siendo niño constantemente me ha impresionado, siempre me ha hecho sentirme minúsculo, siempre me ha dolido que no me dejaran, que no nos dejaran acercarnos a Ella… sobre todo en esa postura suya de Reina y compasiva Madre que deja que sus hijos con mimo la besen en sus amorosas manos y creerme, cada día estoy más convencido de que ese alejamiento impuesto se refleja en su rostro aceitunado.
Apenas disfruto de tenerla frente por frente y no me veo capaz de sostenerle la mirada y es que noto que la he esquivado en más de una ocasión, no he deseado saber nada o muy poco de Ella cuando mi vida se ha recostado sobre las almohadas de la dicha; y es que me cuestiono mucho el que yo perdone a mis semejantes tal y como haces Tú antes de retirarte cada tarde a acunar a tu Niño en tus sobrios aposentos.
Anhelo retenerla delante de mí y no me siento con fuerzas, será porque he cargado contra su benignidad todo mi enojo…evitado su gracia cuando un adoquín en el camino me ha hecho darme de bruces contra la dura vida…te tengo enfrente y no soy digno de contemplar tu fulgurante mirada porque tus ráfagas de plata se clavan en mis palabras… Mas en este postrero cruce de miradas los golpes del alma me vomitaron el final, exclamaron que me allegara hasta perderme en su alegría, obrando que las contemplaciones resguardaran los silencios…y los guardaron… En ese soplo de tiempo, un soplo de Dios en lo más hondo del alma que empezó a orear cauces en el frío de mi sangre… Las ataduras empezaron a desatarse y las tinieblas se desangraron entre susurros de silenciosos secretos.
Y nos sobró con un escueto gesto para arreglar cuentas, esas que uno y otro anotamos sobre legajos de tafetanes cárdenos, esos que pasea su hijo frente a su casa cuando el primer martes Santo del año anuncia su ocaso.
lunes, 27 de julio de 2015
Barca de fe...
Y es que…cuanta fe guarda…
Varada en su altar de plata, con su cara de gracia y finura desbordada y las manos abiertas,… afrentando al acallo peregrino del recelo… rima desligá del verso en la que anida el pellizco, faltriquera del alma donde nos aguardan las cuentas que respetar.
Silueta vaporosa de la llama de un cirio expirando…eres amparo de mendicantes, las manos del indefenso, el reencuentro con lo vivido, el anverso de las cadenas que con oro cincelan tu perfil de Reina, el lustre de las cerámicas manando añoranzas emigradas…eres huella de incontables llantos que renacen ante tu presencia y a cada momento lejos de ella…eres la promesa que imaginé cuando se disipo mi voluntad de seguir, de vivir…eres el aliento que está a punto de escaparse…eres el quicio que apremio cuando no alcanzo a dónde acudir… Oasis del que nacen los pasos de lo acostumbrado, núcleo en el que habitan las duquelas del suplicio, recoveco de los secretos más íntimos donde se descorren cerrojos para extraviarse por las orillas incompletas del pasado.
Es aproximarte hasta Su destello, y Su propio destello es suficiente para rodearte, para ampararte, para estimular espeluznos en cada respiración, en cada palpitación del aire, en cada trazo que esbozas apenas sin que eches cuentas sobre el filamento de un credo que en Su Soberana estampa atesora todo el raciocinio del orbe. Nadie está al tanto -ni debería de estarlo-en donde reside Su tirón… cuentan que en su mirada,… refieren que en su lozanía…apuntan que en su resplandor…Los catedráticos le imponen parte de la carga al sol cuando hilvana su dorso con alfileres de perfidias…y los educandos presumen que la imputa la posea la luna… refieren que es la única que consigue alumbrar la madrugada cuando esta lo ilustra todo por completo… mas, los cabales no concurren en acuerdo… los delirantes solo requieren del azulado de su mirada… los devotos, de su favor… los honestos pretenden solicitar su compasión… y sus paisanos…sus paisanos sin más piden arder su nombre en los labios para adentrarse en el reino de los cielo por Ella coronado.
Y es que…cuanta fe guarda varada en su altar de plata.
jueves, 25 de junio de 2015
Cuando la distancia no existe
Y es que, nos sobra todo… y no nos falta nada… Se eriza la piel... y se despojan los sentimientos de los constantes silencios, porque Dios siempre deja una puerta encajada para que vayamos a buscarle y de la más sencilla de las maneras lo encontremos.
jueves, 11 de junio de 2015
Causa de nuestra alegría...
En su Sagrado oratorio todavía tintineaba la última plegaria que alguna ferviente devota entrada en años, de cabellos argénteos recogidos en un esmerado moño y apoyada en su bastón, guardaba en su cansado pero generoso corazón como tesoro que llevar ante sus plantas. La claridad empezaba a acariciar los gruesos mármoles que simulaban cristales de pulcras vidrieras y los destellos abordaban su rostro de terciopelo. La mañana se acicalaba para despabilar a su Reina. La espadaña se entreveía colmada de palomas y en su rosario relucían cientos de esperanzas revestidas de ofrendas.
En aquel momento me encamine a mi rincón eterno, recité quedo, inquieto, la oración más bella…”Dios te salve Reina y Madre de Misericordia…” intentando rehuir su mirada. Más…Ella…Ella me contemplaba, pero en esta ocasión con otro aire… Presumo, sin temor a equivocarme que esbozaba una tenue sonrisa. Un fulgor de humanidad filtraba su apenado contorno. Y es que la advertía sin sufrimiento, sin aflicción, sin insolencias; no le hacía falta su presea, le sobraba su dolor en soledad, sus tribulaciones; no quería encajes, ni broches, ni tan siquiera las estrellas de oro de su índigo tafetán. Simplemente era Ella… albor que asalta las negruras, hoguera que ahoga escalofríos, faro y guía entre tanta alma perdida. Ella, pendiente del rastro de mis descuidos…De mis duquelas. De mis vigilias a la luz de una vela.
Y así la quiero siempre a mi lado. Cogido de Su mano. Cercano a Ella...la causante de vivir mi fe respirando al amparo de su manto...el motivo para continuar día tras día peleando...el ademán de la dicha que se esboza en mi semblante.
Descendió de su cálida hornacina, izó el decorado de la vida y me destapó la verdad eterna que algún día, en algún momento, en algún lugar perdí, quizás en una madrugada en que el dolor cerró el paso a la esperanza…No pude recitar nada más… puesto que de todo punto estaba ya dictado.
miércoles, 10 de junio de 2015
La espera del gozo
Aparten los velos que tapizan nuestros sentidos para… contemplar, percibir, aspirar, acariciar y paladear lo que mayo nos trasmitió y lo que el tiempo, esa sombra que Dios esculpe en las esquinas del atardecer para que descubramos la verdad y la grandeza de las cosas… ese tiempo, distancia que nos separa de las emociones, camino que nos separa del gozo y la magia del instante fugaz, nos mantendrá en vilo el corazón, palpitante el sueño del Domingo de su recién estrenada Pasión.sábado, 6 de junio de 2015
Dobleces...
A un gran número de los que nos movemos por este mundo de exornos hilarantes, tallados ideales, maestros de…nada y marchas de solos inacabables y pitidos chirriantes también nos sucede eso; intentamos rebuscarlo entre altares de culto vacíos de verdades y retablos colmados de polvo y sombras…y, no nos damos cuenta que Dios asoma en las rincones de las cosas sencillas…sinceras, sin adornos ni velos que ocultan falsos principios revestidos de notorios actos tan hipócritas y llenos de continente, como vacíos de hondura y de contenido.jueves, 28 de mayo de 2015
Fuente de devoción
jueves, 14 de mayo de 2015
martes, 12 de mayo de 2015
El tiempo de los sueños...
A veces quisiéramos que se parase el tiempo de nuestra vida
en aquel momento, en aquel lugar por toda una eternidad. Nos damos cuenta de
que forman parte de nuestro ser… que en Ellos hemos descubierto un sentido,
unos valores, que no estamos solos… y desde la fe, que hay un Dios que vive en
todos ellos como una misteriosa experiencia de amor... y es que por mayo llega
el tiempo de los sueños...lunes, 11 de mayo de 2015
viernes, 8 de mayo de 2015
Sintiendo la penitencia
Se había ido quedando solo, aun
encontrándose envuelto por la más numerosa y cuantiosa de las compañías, paladeando
la monacal penumbra, con los ojos impenetrables, secretos, sin que lo que había
a en torno a él le desviase de su única encomienda. Segundo tras segundo toda
su alma se ha ido abandonando a la austeridad del momento, a la disciplina que
se respira, a la penitencia presentida, y su vida terrenal se ha ido sofocando a
la vez que se prendía la llama de la cera que iluminará Su camino al Calvario.
Apenas si mira la luz que usurpa la paz, el sosiego del atrio que precede a la
sin par humilde y sagrada clausura, cuando esta abre sus puertas y Dios ya ha
levantado recorriendo el pasillo antes de cera iluminado, con paso firme, lento
y racheado.
| Pedir perdón a los lectores por la calidad de la foto, pero al subirla a blogger pierde toda la calidad. |
Para algunos de nosotros esta es
la Pasión, la vivencia, la auténtica penitencia, la que vivimos cada Martes
Santo y que nos conforta, nos alienta a seguir, a ser un poco cirineos de su
Pena aunque no podamos quitarle su cruz. No es fácil para el orgullo humano aceptar
que, ante Él, somos tan poca cosa… Auténticos cristianos, sin gloriarse de
ello, rezando bajo el antifaz con la esperanza de quien confía y espera revivir
en la Pascua Florida, sin atisbo de incredulidad y sin otro misterio de teologías,
no lo necesitamos.
lunes, 4 de mayo de 2015
La ciudad de las reales realidades...
Y como no, siempre me tengo que dirigir a los que todos los años iluminamos su Pasión, nuestra pasión a través de un cristal, estorbándonos en las mismas bocacalles, saludándonos en los mismos rincones, disfrutando en las mismas esquinas del arte, a la justa hora, viendo y viviendo las mismas cofradías que nos enamoran, a los que disfrutan de este universo portentoso de la mano del padre o de la madre, o a los que una vez al año ven pasar a su Dios cerca de su casa y bajan a su encuentro para disfrutarlo y rezarlo, como esa mujer de cabellos níveos, que Miguel retrata magistralmente, las abuelas son como la Virgen que nos cuidan y nos quieren, y además reparten ilusiones para todo un año y hacen que recobremos la esperanza y el anhelo de una nueva primavera con la fe y la devoción transmitida a través del brillo de la mirada más limpia y transparente de toda la ciudad, la de su Cautivo de los Ángeles y la Salud de los suyos como primoroso estandarte…
Y…es ahora, a través de estas torpes palabras cuando quiero hacer llegar y que calen en sus sentires más hondos a todos aquellos a quienes esta vida necesitó colocar más escollos de los que ya de por sí encierra para todos, pero Dios les salvaguardó el gracejo de ser cofrades en esta nuestra ciudad, la ciudad de las duras y reales realidades…
martes, 28 de abril de 2015
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