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domingo, 3 de enero de 2016

La vida en un secreto.



Y es que, alejado de olvidarte en mi memoria, de enterrarte entre renglones escondidos en un cajón, o de engendrar sombras cuando la presencia de tu delicado Amor se enmaraña con el azahar que retoña de los naranjos que perfuman tu ermita vieja,  yo me descuido por las calles hasta enhebrar los hilvanes de mi alma al postigo de tu capilla y rogarte cuando nadie me presiente, y  persiste el palpito en mis entrañas cuando el pasmo de tu gesto trae aromas de gloria a los Remedios…Así permanece en mi uno de esos silenciosos y callados secretos que paseo bordado bajo las bastillas ya rozadas y descosidas de mis días.
Entretanto, consentir que esto, se perpetúe siendo mi más íntimo y profundo secreto, de esos que se confiesan un Viernes a medianoche y se comparte entre rumores de alpargatas y silencios.

viernes, 20 de julio de 2012

Belleza razonable...

Ultima razón y última belleza dilatada del Viernes Santo. El Santísimo Cristo del Amor nos ablanda y cierra los ojos con la cal avivada por las llamas inquietas de los faroles. Nada es estrépito ni fracaso, sino muerte razonadamente iluminada en la noche más esperada del año. Mientras transcurren las ultimas emociones muy cerca del mismo lugar donde comenzaron -de los Remedios a la Merced-, solo con cadencias de cristales tamizados de oro y conjuntados latidos de muerte de los claveles sentimos la plenitud de tener atrapado el espíritu y el nombre autentico de la ciudad, en estas horas emocionadas de las que gotean implacablemente los minutos y quedan las calles -Vía-crucis, Caballeros, Pasaje de la Merced, Toledo...- abiertas por heridas para todo un año. Son las horas más dramáticas e intensas de esta muerte de plomo, vertical y abarrocada en la fúnebre majestad de un Viernes Santo.
Se recoge la cofradía del Amor en su Descendimiento encajada entre el negro terciopelo y la luna. Suenan entonces las ultimas llamadas al paso, los postreros esfuerzos costaleros, los finales esguinces de los músculos del Señor en la angosta puerta que limita los planos de la escena entre el gentío y el silencio ennegrecido. Cuando entra el Cristo del Amor, cosida lentamente la noche postrera, ya nada sera igual en este drama conmovido de nuestra Semana Santa. Se habrá clausurado otro Viernes Santo más en el cupo de nuestra leve y propia historia.

lunes, 13 de febrero de 2012

Presentida Primavera...

Acá, casi en la cercanía, Señor, el jardín del convento del Carmen y sus hermanas Carmelitas se ha hecho canto a la vida: luz, verde, trinar de las aves, clausura alegre, y el espíritu de Santa Teresa, tan cultural como conventual, proclamando que la clausura no es cárcel en la sin igual primavera de la ciudad. Ya, Señor, han roto en blanco y perfume los almendros. Ya se ha hecho alegría el Prado cercano y claro, reducto de grandeza bien entendida y mejor respetada, recuerdos de mi infancia, donde comenzara a madurar la fe lejos de la mantenida tristeza castellana que acabara contagiando una talla sin embargo excelsa, amada y comprendida, La Morena del Prado que en su camarín se alza como Reina indiscutible de tan Real Villa. Sí, Señor, he cruzado por esa riada de alegría y vida que es la ciudad en estas vísperas del gozo, y llego aquí y ¿Qué me encuentro, Señor?: oscuridad y silencio; tu cuerpo que pende de la Cruz sin halito de vida. ¿Es esto una derrota Señor?, ¿es un castigo?, ¿la vitalidad de la calle es un engaño? No me contestes, Señor, me quiero contestar a mí mismo, Tu continua con la sabia elocuencia de tu silencio que a buen seguro es una respuesta confortadora. Tu cuerpo yacente y sin vida en principio no sería más que la figura de nuestra sociedad. Una sociedad a la que tras el oropel de la alegría le han matado la moral y el espíritu. Hay, a que dudarlo, quienes se han empeñado en enterrar, como si te enterraran a Ti, la realidad de las raíces cristianas de la vieja Europa, que han conformado a través de los tiempos una sociedad con defectos, como todo lo humano, pero bajo el primado de unos principios morales en absoluto confundibles con una forzada confesionalidad social.

sábado, 17 de septiembre de 2011

Testigos mudos de la vida de mi ciudad...II

Al pasar por aquí me brota la palabra costalero. Costalero del Amor. Yo he sido costalero de la Gloria de mi vida. Y por eso la boca me sabe a sangre cuando el Viernes Santo se arrima. Que sepa esta ciudad lo que atesora, lo que en ese barrio anida. Mirad esa Ermita, hacedlo con el alma. Encontrareis un tesoro que me tiene enamorado, a un Hombre grande, noble, al que le corre el Amor por sus divinas venas. Por eso les traigo hoy a Los Remedios, justo en el frente de Vía-Crucis, allí en su plazita aromada de azahar en albores de primavera se encuentra esta coqueta capillita.
¿De donde venimos? ¿A donde vamos? Siempre que me encuentro con Él, Señor rebosante de Amor, pienso lo mismo. Venimos de Dios. Vamos a Dios. Porque decirme ¿hay rostro que se acerque más a Dios en la tierra que el del Señor del Amor? ¿Hay Misterio acaso, que represente en equilibrio tan perfecto el Descendimiento del Hijo a esta nuestra tierra? Misterio sin par que tenemos la dicha de tener cobijado al abrigo de Los Remedios, como naranjo en flor, como promesa cierta que existe y ahí está nuestro verdadero Dios.

lunes, 11 de julio de 2011

Nuestro sueño dormido

Entre el cielo Carmelita y la bendita tierra que pisa Santiago, habita suspendido por un sudario, sobre un mar de flores de azahar y naranjos, el sueño mas hermoso. Vive el sueño dormido de un Amor que despierta cada año, para ponernos el corazón en vilo, que nos pellizca en lo más hondo del corazón, que nos lleva de su mano a los pies mismos de la razón, de porque con solo verlo la palabra que nos brota es Amor.

martes, 22 de marzo de 2011

El Amor en su casa...

Nadie me había avisado, nadie me dijo que la belleza se recreaba en una pequeña y sola capillita, nadie me advirtió que cinco años son muchos sin verte; y yo osado, como si el mirarte a la cara fuese... como pinchar una rosa en el suelo donde moja tu preciosísima sangre, me atreví a mirarte, frente por frente, como si tuviera una valentía que frente a Tí de nada me vale, mi corazón sintió como un pellizco, mis piernas temblaron y mi pulso subió como "levantá" briosa al cielo de tu barrio...pero estaba allí, frente a Tí, de nuevo y como nuevo, porque una pesada losa se rompió allí mismo, en tu sagrada estancia, una losa que me ha hecho durante cinco años andar cabizbajo, una losa que me ha ido hundiendo en la incomprensión, en un no saber perdonar, en definitiva en falta de Amor, porque Tú eres la luz que me faltaba, Tú eres la vida que se me iba, Tú eres quien de nuevo me ha devuelto a la Casa...a Tú Casa.
Gracias Señor, gracias señores.

domingo, 20 de marzo de 2011

Misericordia divina...

El domingo ha abierto su cielo, más luminoso que nunca, a la Virgen Niña de nuestra Semana Santa. Paso a paso llegamos al ecuador cuaresmal de la ciudad. Estamos presintiendo las vísperas de los grandes días santos, donde tarde, madrugada, amanecer y mediodía pondrán en vilo los confines del mundo.
Y suenan por las cuatro esquinas de los Remedios, los cánticos, olores y luces que emanan, que piden Misericordia. "Miserere mei" de esta Jerusalén manchega que necesita, para creer, palpar la imágen misma de María en su divina Misericordia, besar la mano de María a los pies del Amor en su calvario.