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martes, 9 de diciembre de 2014

Y me postre ante tus celestiales plantas...

…para no pestañear, y contemplarte, tal y como me habían contado, lo bien acicalada que por estos días acostumbras a estar en tu aposento de plata, cariño y oro, resguardada de estos fríos que tanto hacen toser a nuestro Niño… enredada con tus trajines, no descuidando el fogón para que no se te requeme la comida que con tanto cariño nos aguarda, aguardando con la paciencia de una madre a sentir con esmero la última de las plegarias para subir a tender tus sayas, las enaguas, tus delantales, sus inmaculados y delicados baberos… y  para dialogar con las vecinas mientras el albor del ocaso esboza espadañas en la bóveda del cielo, guardándote en tu delantal de tafetán de tonos inmaculados bordado por el sol, que con sus primeras luces solo a Ti te busca y te ilumina, un pintalabios de canela para seguir apareciendo guapa a la hora de acoger a los que afligidos ante Ti Madre llegamos… Bendito sea ese delantal de Concepción Inmaculado.

domingo, 9 de diciembre de 2012

El arte de vestir...sin más

Respeto a la tradición, a la belleza, al buen gusto y a la fe que desprende. Razones poéticas que constituyen la estética de una Imagen Sagrada... María, que sin perder jamas su identidad continua celebrando la liturgia ritualmente con toda seriedad. Porque quizás nada haya mas serio, mas cabal, mas hondo en el espíritu de una cofradía que su bendita imagen, que es palabra capaz de hacerse silencio para escuchar el latido de la flor y el susurro de la luz. Y ese otro silencio, inconfundible, el cambio de terno y el rezar del vestidor en su sagrada, única e inimitable misión... Delicada virtud que parece una cosita de nada y que es, sin embargo, la que en buena parte hace emocionar a quien se le acerca a rezar, llevando de la mano a sus dos hermanas mayores, el sentido de una estética sagrada  sin nada mas y el gusto cofradiero al vestir a quien en su vientre lleva a su Divina Majestad.