A los cofrades de viejos y rancios deleites nos invadirá un aluvión de reminiscencias a otros lugares, a otros tiempos, cuando vuelvan a sonar por el Carmen los compases, las notas suaves, dulces, que acariciaran el aire que antecede a Dios en su infinita Pena a lo largo de su amargo recorrido. Serán como clarines que harán salir al ruedo entrañable de la ciudad, no un toro fiero de bravura desmedida, trágico y negro de recuerdos, sino una placida e incomparable visión de una maestrante cofradía que parecerá atravesar el túnel del imparable y caprichoso tiempo...
Dispónganse, retiren los velos que tapizan sus mas florecientes sentidos y vivan, paladeen, sientan intensamente la presencia de Dios caminando por las calles de nuestra ciudad...
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martes, 31 de marzo de 2015
viernes, 30 de enero de 2015
En los adentros del rancio convento Carmelita...
…de un momento a otro va a
producirse un increíble salto en el tiempo. Con otros personajes, con otras
imágenes, entre otras paredes quizás, pero con idéntico clima emocional, y en un
gesto poderoso y silente, saldrá del sacro convento camino de una misteriosa
pasión de la ciudad. Sera, manto rojo y resplandores, la primavera mágica. Y no
hay nada comparable cuando estalla ese cielo de la ciudad hecho cofradía un
Martes Santo, que nos devuelve a lo que es una estación de penitencia con
sentido y de verdad.martes, 13 de enero de 2015
Sueños nazarenos
Y la luna abrazaba tu pena, y mi
pena de madrugada… soledad nazarena a la luz de la cera. Y hasta se duermen
esos sueños nazarenos en vuelos de paloma blanca, que hasta el convento vuela y
vuela, y a la vera de su Santa descansa. Y en la inmensidad de ese sueño,
capirote alto y negro de creyente arrepentido, me quedo con lo homérico de sus
voces etéreas rodeadas de clausura, me detengo en esa corpórea serenidad y en
la paz que rezuma ese monasterio.viernes, 5 de diciembre de 2014
Cuando Dios llega
Una escala de sueños sostenida por la ternura del aliento de Dios. Tu mano, Cristo, nube desnuda que parece llevarse todo el sol que nos une, y, sin rozarlo, hacerlo llover después sobre estos corazones dolidos que van por los senderos, deslumbrados de Ti, para caer en ese hueco tuyo que edifica la noche de los cielos. Un brillo oscuro en que el común origen pone cerco y designio a nuestras vidas.
Una calle de lirios para las calles de su Real Villa… Silencio puro, íntimo, sincero. Silencio para reconciliarnos con nosotros mismos. Solo Dios puede, de la materia, hacer brotar el espíritu. Creamos eternidad en cada una de nuestras imágenes. Este es el poder maravilloso que Dios concede a nuestra ciudad. Y está en nuestras manos. Ciudad Real transformando nuestro pobre tronco humano en imagen de lo divino. Vuela entonces el ala de un Ángel sobre la niebla de nuestra mediocridad. Nuestro corazón tiembla de sobresalto. Un hombre que aún es joven se va muriendo arrastrando una cruz por nuestras calles. Martes Santo. ¡Cuánta Pena en su rostro! Simón de Cirene le acompaña.
Y llueven sangre nuestros cirios oscuros de amigos con capirote enlutado, Semana Santa de la ciudad arrepentida, lágrimas de temor por la ciudad alegre y confiada que cierra el puño vergonzante y tapa sus oídos al clamor de los pobres.
Perdónanos Señor de las Penas, imagen de nuestro corazón, que cuando estas en la calle, cuando apareces ante este pueblo mío, al que amo y Tú amas, uno comprende y siente el gozo mismo de la eternidad. Porque Tú has querido que sea aquí, en esta ciudad, al amparo de esta cofradía, donde cada uno de nosotros haga el milagro de crear tu rostro divino a imagen y semejanza de la gloria que soñamos.
domingo, 23 de noviembre de 2014
lunes, 10 de noviembre de 2014
Fervores, Penas que traspasan la vida
lunes, 27 de octubre de 2014
El sentido de la túnica, la verdad del nazareno
Y cuando yo, cada año, cumpliendo el añejo y sentido rito, siento sobre mi cuerpo el tafetán púrpura de basto paño, vuelvo a encontrarme niño y escucho su aterciopelada, cansada y maternal voz diciéndome que esa dignidad nazarena, estirpe y sudario, me la da mi ciudad y por ende mi cofradía para devolverle la alegría a mi corazón, y para comprender que al vestirla dignamente me voy salvando de caer desangrado y roto. Porque ahí dentro, en la negrura de cada Martes del Señor, uno se encuentra con la verdad y todo lo que perdimos resucita. Que así es y así nos parece el milagro de la ciudad en cada primavera. Una fiesta inmensa del espíritu vivo de Dios que lleva dentro cada cofrade, cada ciudadrealeño. Vosotros y yo lo sabemos.
miércoles, 2 de julio de 2014
Siempre la misma fe...
Y...es que ante esa mirada, uno se siente sin defensas lógicas. Los argumentos formales, los principios, el orgullo...desaparecen. Las hipocresías, de tantos ...son siempre secundarias ... Entonces uno se da cuenta de que sus miedos no tienen sentido, que estaba equivocado, que ... pero también que momentos como ese se volverán a repetir, quizá de nuevo en la cofradía, pero seguro en cada instante que sepa mirar y le miren, desde el silencio y la fe, con los ojos del corazón, los de Dios, donde el dolor pierde su sentido de muerte. Y la vida nace de la madera bendita de una cruz, del rostro devoto de un Cristo que parece, solo parece, cansado, abatido, humillado... apenado por este nazareno imposible, en una estación de penitencia diferente, pero, siempre... con la misma fe, la misma esperanza y la misma convicción...
domingo, 24 de noviembre de 2013
sábado, 29 de junio de 2013
"Pedes in terra ad sidera visus"
"Somos como una ola grande que ha de llegar junta a la misma playa", cuerpo místico de la afectividad. El amor como un camino que nunca se hace solo. En ese camino hay miles de cosas concretas que hemos compartido, que hemos recibido, que hemos puesto en manos de otros que continuaran, a su vez, compartiendo con los que constituyen su propia gente, su propio pueblo, su propia generación. Es la sangre del amor que nos impulsa y nos hermana. La hermandad, la confraternidad, es unirse en los mismos recuerdos y separarse una tarde en la hondura final del espíritu, para volver a encontrarse definitivamente en la "Casa de Todos", cuando llegue el día en que seamos examinados sobre el amor. Eternidad de eternidades en esa Pena de Cristo nuestra, la imagen de nuestro corazón, culminación de nuestro afecto, de nuestra herencia, de nuestra historia y de nuestro cielo.La ciudad en gloria pura, saeta disparada a un universo mágico que suelta sus amarras con la tierra para doblar la esquina de lo imposible y convertirse en Madre del Carmen, que en una mañana luminosa de Julio iluminará nuestro vacío, y resucitar con El, Penas de Dios Vivo, en el fuego nuevo de la Vigilia de Pascua.
sábado, 16 de febrero de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Abrazando una nueva Cuaresma
Son esos momentos de investidura amorosa que las cofradías de nuestra ciudad ponen en nuestro espíritu, la verdadera significación de la alegría que se apodera de nosotros, porque pesa mucho mas el gozo que el dolor en nuestra Semana Santa, y la humanidad del Hijo de Dios hace que nos olvidemos de la divinidad del Hijo del Hombre. Así, este gozo nuestro redentor nace y se siembra en nosotros a través de cosas que parecen inútiles, pequeños detalles sensibles, huellas luminosas, un tacto especial, un olfato especial, presentimientos, la belleza de un gesto, la perfección de una flor, la lagrima de cera de un cirio que estuvo puesto allí en un lugar que solo uno conoce, una sombra de Cruz cargada sobre la cal de una pared, el sabor dulce del incienso que queda después, son los primores minúsculos de una sensibilidad exquisita, las pequeñeces de una fidelidad bien enraizada en la memoria, las imágenes por las cuales nos identificamos, la película de un paraíso perdido -infancia, inocencia, amistad, bondad, amor, creencias, esperanza de salvación- que un día fue tierra prometida y a la cual nos gustaría llegar. Así, por ejemplo, vestir la túnica de nazareno se convierte en esa investidura donde proyectamos toda la gracia, la tradición, la memoria y la herencia de lo que de verdad somos y que nos permite desear y soñar lo que en verdad deberíamos ser. Porque es Ciudad Real la que se libera a si misma en Semana Santa y con ella cada cofrade por la ascensión litúrgica del barroco. Ciudad Real en la emoción de cada nazareno, de cada cofrade. Ciudad Real, acompañada de sus cofrades, entre la plegaria que huye, como columna salomónica de aire que se pierde en el aire (¡qué difícil rezar vestido de nazareno!), y el acto poético que provocan tantos miles de ojos asombrados por razones tan subjetivas, tan extrañas al raciocinio en su manifestación externa, que son imposibles de explicar.
lunes, 3 de diciembre de 2012
martes, 5 de junio de 2012
Sencillez en la calle...Poder en tu bella estampa
¿Será posible, Dios, esa locura de la Cruz, esa Pasión de amor que Tú desencadenas?
Sólo por tu Pasión llegaremos un día a la Pascua gloriosa.
Te pedimos, Señor de las Penas, ser también cirineos para nuestros hermanos los demás hombres.
martes, 17 de abril de 2012
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