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sábado, 16 de julio de 2016

La ciudad y sus tiempos



Es el tiempo de la Virgen del Carmen, y el inmaculado de su mirada ha cuajado un cielo de ilusiones y ausencias sobre el siempre ansiado horizonte del aguardo. Para los creyentes, la intención última de las súplicas comenzará a pasear por la vereda de los labios al presentir la gracia de la Madre del Hijo de Dios gloriando los rincones de su barrio.
Y para esta ciudad... Para esta ciudad es una intimación con los duendes de la tradición, con las raíces de nuestros más hondos ritos, con la liturgia de nuestras tradiciones más rancias y así  atemperar los pellizcos de esa bocanada de nostalgias, esas que perfilan con encaje y bordados los sentidos al esbozarse la luna clara.
Dispondrá en blanco las alforjas de las leyendas para que la añoranza rotule  con arrullos aquello que hallarán los nuestros cuando los años se revistan de recuerdos tiznados de historias contadas al amparo, siempre a su amparo de Madre de la Divina Gracia.

miércoles, 16 de julio de 2014

Añoranzas del Carmen

Esta es la fe verdadera, la que nos arenga a creer en unos fervores sacrosantos, arraigados hasta los mismos tuétanos de tu gente, del pueblo que te quiere y de la ciudad que te venera, la que vence al tedio y al escepticismo con una simple oración sincera, la que deja en manos del destino lo que el destino tiene marcado sobre nosotros.
Esta es la fe verdadera,…y a esa fe quisiera agarrarme cada vez que a mi mente viene su nombre, su cada día más clara y cercana imagen, sus siempre amorosas y soñadas ya palabras, Madre mía del Carmen… y, es que cada vez que me acerco a tu casa y contemplo las cintas de tu santo escapulario, en ellas veo postradas las cansadas manos de quienes un día a tu amparo y bajo tu protección me criaron…

miércoles, 10 de julio de 2013

Buscando tu mirada...

Hay un instante mágico en el que se siente que realmente está allí, como en una dimensión imprevisible, mirando a quien la contempla, evocando, con un fulgor especial en los ojos, distinto, sereno, donde la ausencia nada significa... Se puede adivinar un dialogo imposible, pero querido: ¿ves? Tenias que venir. A veces me cuesta entenderte, pero, no te preocupes, sé que siempre estas conmigo.
Ante esa mirada, uno se siente sin defensas lógicas. Sin argumentos formales, los principios, el orgullo...desparecen. Las hipocresías, de tantos... son siempre secundarias... Entonces se da cuenta uno que sus miedos no tienen sentido, que estaba equivocado, que... pero también que esos momentos se volverán a repetir, quizá de nuevo en la cofradía, pero seguro en cada instante que sepa mirar y la mire, desde el silencio y la fe, con los ojos del corazón, los de Dios, donde el dolor pierde su sentido de muerte.
Y la vida nace de la madera bendita, del rostro devoto de una Madre que parece, solo parece, inmóvil, por esta imposible Madre del Carmen, en un mes de julio diferente, pero, siempre... el mismo.