¿Quien lloro por el cauce de tu senda?... En la lenta agonía del Viernes el dolor exagerado de su Quinta Angustia aumentara el nivel del crepúsculo, llenándolo de gravedad jadeante. Su Angustia embellecida por la tarde de los Remedios alcanzara el desmayo incontenido cuando aparezcan las primeras luces en el terciopelo del cielo, transcurriendo por la Merced, difuminadas las luces claras, apegados al costero del paso, se ira descifrando el porque de ese llanto irrepetible entallado en la excelsa figura de Virgen nacarada. ¿Cuantos Viernes, cuanto tiempo lleva esta Madre llorando, anegando de soberanía destrozada a los Remedios y a la ciudad entera, que dialogo de Amor se deja entrever con su Hijo? De la Catedral a su capilla el Amor llena todo el hueco de la noche y el vacío figurado de dolor que ya no duele, de llanto que ya no moja. Rayando la madrugada se acerca temblorosa la luz de su paso imponiendo el orden de la plenitud y el goce. Prende el paso en nuestra mirada todo el dialogo maternal de la Virgen, dominando todo el aire vagamente el eco bruñido por la plata. El divino conjunto, ya de recogida, nos llamara en definitiva a los cofrades de gusto refinado al orden de la gloria sin tiempo y sin espacio razonados. Cuando el paso se pierda irremisiblemente, recordaremos la intensa verdad de los poetas...y es que esta noche del cielo nunca se debería acabar...Vistas de página en total
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miércoles, 4 de marzo de 2015
Dialogo de Amor
¿Quien lloro por el cauce de tu senda?... En la lenta agonía del Viernes el dolor exagerado de su Quinta Angustia aumentara el nivel del crepúsculo, llenándolo de gravedad jadeante. Su Angustia embellecida por la tarde de los Remedios alcanzara el desmayo incontenido cuando aparezcan las primeras luces en el terciopelo del cielo, transcurriendo por la Merced, difuminadas las luces claras, apegados al costero del paso, se ira descifrando el porque de ese llanto irrepetible entallado en la excelsa figura de Virgen nacarada. ¿Cuantos Viernes, cuanto tiempo lleva esta Madre llorando, anegando de soberanía destrozada a los Remedios y a la ciudad entera, que dialogo de Amor se deja entrever con su Hijo? De la Catedral a su capilla el Amor llena todo el hueco de la noche y el vacío figurado de dolor que ya no duele, de llanto que ya no moja. Rayando la madrugada se acerca temblorosa la luz de su paso imponiendo el orden de la plenitud y el goce. Prende el paso en nuestra mirada todo el dialogo maternal de la Virgen, dominando todo el aire vagamente el eco bruñido por la plata. El divino conjunto, ya de recogida, nos llamara en definitiva a los cofrades de gusto refinado al orden de la gloria sin tiempo y sin espacio razonados. Cuando el paso se pierda irremisiblemente, recordaremos la intensa verdad de los poetas...y es que esta noche del cielo nunca se debería acabar...viernes, 27 de febrero de 2015
Un Amor a duerme vela...
Y, como la tragedia se hizo inspiración,
arte efímero, las cofradías de nuestra ciudad concibieron la representación apasionada
más imponente y bella de la devoción popular católica. Drama y regocijo en una
sola estampa. Los Remedios y sus halos podrían ser otra Judea para su Pasión.
La sensiblería de sus cofrades está bien presta para ello. La luz…Su Luz, el
aire…Su aire, la fragancia de los naranjos que embriagan una plaza inundada de
Amor, el pasmo de belleza del entorno, las calles, las plazas, los jardines que
rezuman primavera, rincones que evocan el paso de una cofradía… Un barrio que
emerge en el corazón de la ciudad, intramuros, como un Gólgota capaz de rivalizar
con el mismo Calvario… Las cofradías, serán, pues, el quinto evangelista, espectadoras
de privilegio para contar, en imágenes asombrosas, el boato del drama del Hijo
del Hombre.miércoles, 30 de julio de 2014
El Amor que nunca se acaba...
Descendían el cuerpo sin vida del
Amor… por su arrabal…al amparo de las murallas reposadas de su oratorio y allí
estaba Ella para arrullarlo, para susurrarle, para quererle, para amarle. Y…allí
estaba yo. Coloque la cámara en la zapata y sobre un Gólgota en un paso
recreado, me encandile con la escena matizada de claroscuros en la que se acrecienta
toda la crueldad de la tragedia. El Amor de Dios llagado, lanceado y con las
potencias irradiando su gran poder se precipita, desciende sobre los claveles de
su paso. La cuaresma en la ciudad aún estaba viva. Imágenes grises de aflicción
para borrar la sangre de su materia mortal, misericordia para una Madre.
Mientras por el cielo de los Remedios, bohemios de nuestra tierra tiñendo las emociones
del Viernes Santo. Esta foto nunca debería haber estado en mi cámara, ni en su
tarjeta de memoria, ni en la guantera de mi coche ni en el fondo de mi cartera
de devoción desgastada, y es que la atesoraba
Dios en el cielo de esa capilla y me la regalo una mañana, cuando despuntaba una
cuaresma de la que nunca olvidare el mejor de los regalos, la imagen de su Hijo, el Amor
que en otros tiempos a mi lado siempre estuvo, y... es que tanto Él como yo nunca nos habíamos despedido.
sábado, 14 de junio de 2014
lunes, 13 de febrero de 2012
Presentida Primavera...
domingo, 22 de enero de 2012
La ciudad del Amor
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| Altar Quinario año 2004 (7 de Marzo de 2004) |
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