Aparten los velos que tapizan nuestros sentidos para… contemplar, percibir, aspirar, acariciar y paladear lo que mayo nos trasmitió y lo que el tiempo, esa sombra que Dios esculpe en las esquinas del atardecer para que descubramos la verdad y la grandeza de las cosas… ese tiempo, distancia que nos separa de las emociones, camino que nos separa del gozo y la magia del instante fugaz, nos mantendrá en vilo el corazón, palpitante el sueño del Domingo de su recién estrenada Pasión.Vistas de página en total
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miércoles, 10 de junio de 2015
La espera del gozo
Aparten los velos que tapizan nuestros sentidos para… contemplar, percibir, aspirar, acariciar y paladear lo que mayo nos trasmitió y lo que el tiempo, esa sombra que Dios esculpe en las esquinas del atardecer para que descubramos la verdad y la grandeza de las cosas… ese tiempo, distancia que nos separa de las emociones, camino que nos separa del gozo y la magia del instante fugaz, nos mantendrá en vilo el corazón, palpitante el sueño del Domingo de su recién estrenada Pasión.viernes, 2 de enero de 2015
La hondura de lo que está por llegar
A escasas cuarenta y cinco anochecidas
de que la espera, revestida de sempiternos desvelos, despabile el sueño perenne entre reminiscencias y melancolías,
y la luna nueva que estrenara una reluciente cuaresma suavice su sombra en las
murallas de una ciudad deshecha y gastada de recontar siglos de tradiciones, concédeme
tu licencia para que te suspire lo que siento cuando veo a la que con
vestimentas hebraicas nos recibirá intramuros de la que es su casa, nuestra
oratorio personal.
Cuando en poco menos de dos meses
mis pies me requieran un respiro entre encuentros con intimistas altares y el
refugio que proporcionan unos cuidados y fecundos cultos, mis emociones apelen
a un benevolente sosiego y mis súplicas ya no precisen de pañuelos en los que consolar
mi yerro, penetra en mis labios a través de estos esbozos que en este momento apunto
y sentirás lo que ansío proclamar sobre esa mujer que veremos llorando por
cualquier rincón de nuestras iglesias, velando, cuidando nuestros sagrarios,
defendiendo nuestra más sacra herencia.
Necesito alcanzar que concibas,
que profeses, que notes que esa que inhala idéntico aire al que tú y yo aspiramos
cada mañana, cada tarde de una cuaresma cuidadosamente impregnada en incienso,
cera y flor, es sobremanera mucho más
que una sencilla imagen tallada en madera. Y es que su nombre es el que remueve
los raíces de cientos, de miles de corazones que acarician en su perfección
sublime la senda para tocar la soñada gloria. Su mirada abre cancelas, ventanales,
picaportes; rejas, cerraduras, almas, corazones;…solamente con escuchar los
puntos suspensivos con que nos agracia su sonoro silencio. Es en su mirada donde
reposa el cielo de los días que nos quedan por vivir y a nosotros nos quedan
aún por paladear.
Vislumbra más allá de una
advocación rodeada de cera, bordados, terciopelos y sedas, o de un andar sobre
los pies al compás sublime de una marcha, o de una muchedumbre que anda del
revés, de espaldas, oprimiendo su fe contra las paredes de unas calles desnudas
pero revestidas de su continua presencia
y empapadas de sus lágrimas cada primavera, callejuelas vacías de creencias,
raíces que asoman descubiertas, sin profundidad en unos sagrados misterios.
Cuando andes en esos días por nuestras
calles, visites los rincones sagrados meditando el porqué de su serena
presencia, busca a esa que va a caminar por aquí…en los estremecimientos de
cada hermano de fila, en las fajas que fajan ofrendas y fatigas, en las clamores
de las oraciones que despojan las creencias de un pueblo; ya que es ahí donde
se encierra la grandiosidad de la que vive entregada en obediencia perpetua a
su Dios, es ahí donde se exterioriza la magnanimidad de la que es ejemplo de
vida consagrada al amor, es ahí donde se acaricia la sencillez de nuestra
madre, la excelsa Madre de Dios.
Ya llega la cuaresma repleta de
su amor.
domingo, 16 de diciembre de 2012
El rostro de la vida
Cada vez que miro a la Virgen como por manos de ángeles revestida, creo más firmemente en la Resurrección, en que los que se han ido, nunca lo hacen del todo...era algo que había pensado siempre pero nunca lo había materializado en un rostro... Y que divino Rostro...!
martes, 13 de marzo de 2012
Los sentidos del cofrade...II
...TACTO...
... y que tacto Madre mía....quien puede decir Señora con solo rozar tu mano, que tu tacto no es humano...?
... y que tacto Madre mía....quien puede decir Señora con solo rozar tu mano, que tu tacto no es humano...?
miércoles, 27 de julio de 2011
jueves, 21 de julio de 2011
domingo, 20 de febrero de 2011
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