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jueves, 25 de junio de 2015

Cuando la distancia no existe

Y es que, nos sobra todo… y no nos falta nada… Se eriza la piel... y se despojan los sentimientos de los constantes silencios, porque Dios siempre deja una puerta encajada para que vayamos a buscarle y de la más sencilla de las maneras lo encontremos.

jueves, 11 de junio de 2015

Causa de nuestra alegría...

En su Sagrado oratorio todavía tintineaba la última plegaria que alguna  ferviente devota entrada en años, de cabellos argénteos recogidos en un esmerado moño y apoyada en su bastón, guardaba en su cansado pero generoso corazón como tesoro que llevar ante sus plantas. La claridad empezaba a acariciar los gruesos mármoles que simulaban cristales de pulcras vidrieras y los destellos abordaban su rostro de terciopelo. La mañana se acicalaba para despabilar a su Reina. La espadaña se entreveía colmada de palomas y en su rosario relucían cientos de esperanzas revestidas de ofrendas.
En aquel momento me encamine a mi rincón eterno, recité quedo, inquieto, la oración más bella…”Dios te salve Reina y Madre de Misericordia…” intentando rehuir su mirada. Más…Ella…Ella me contemplaba, pero en esta ocasión con otro aire… Presumo, sin temor a equivocarme que esbozaba una tenue sonrisa. Un fulgor de humanidad filtraba su apenado contorno. Y es que la advertía sin sufrimiento, sin aflicción, sin insolencias; no le hacía falta su presea, le sobraba su dolor en soledad, sus tribulaciones; no quería encajes, ni broches, ni tan siquiera las estrellas de oro de su índigo tafetán. Simplemente era Ella… albor que asalta las negruras, hoguera que ahoga escalofríos, faro y guía entre tanta alma perdida. Ella, pendiente del rastro de mis descuidos…De mis duquelas. De mis vigilias  a la luz de una vela.
Y así la quiero siempre a mi lado. Cogido de Su mano. Cercano a Ella...la causante de vivir mi fe respirando al amparo de su manto...el motivo para continuar día tras día peleando...el ademán de la dicha que se esboza en mi semblante.
Descendió de su cálida hornacina, izó el decorado de la vida y me destapó la verdad eterna que algún día, en algún momento, en algún lugar perdí, quizás en una madrugada en que el dolor cerró el paso a la esperanza…No pude recitar nada más… puesto que de todo punto estaba ya dictado.

miércoles, 10 de junio de 2015

La espera del gozo

Aparten los velos que tapizan nuestros sentidos para… contemplar, percibir, aspirar, acariciar y paladear lo que mayo nos trasmitió y lo que el tiempo, esa sombra que Dios esculpe en las esquinas del atardecer para que descubramos la verdad y la grandeza de las cosas… ese tiempo, distancia que nos separa de las emociones, camino que nos separa del gozo y la magia del instante fugaz, nos mantendrá en vilo el corazón, palpitante el  sueño del Domingo de su recién estrenada Pasión.

sábado, 6 de junio de 2015

Dobleces...

A un gran número de los que nos movemos por este mundo de exornos hilarantes, tallados ideales, maestros de…nada y marchas de solos inacabables y pitidos chirriantes también nos sucede eso; intentamos rebuscarlo entre altares de culto vacíos de verdades y retablos colmados de polvo y sombras…y, no nos damos cuenta que Dios asoma en las rincones de las cosas sencillas…sinceras, sin adornos ni velos que ocultan falsos principios revestidos de notorios actos tan hipócritas y llenos de continente, como vacíos de hondura y de contenido.

jueves, 28 de mayo de 2015

Fuente de devoción

Es ahora…en este justo suspiro del tiempo, este en el que la gracia de Dios nos pellizca con suspiros de una devoción que nos rebosa el horizonte de nuestra vida, es ahora…cuando Ella se asoma por la puerta de sus aposentos para despedir con el perfume de su aliento el mes de los sueños, buscando resguardo en miradas que hablan de favores y que a su rostro se hilvanan y de cariño la cuajan…entre el cercano susurro de las hojas que ante su mirada retoñan, el  frío del mirador tantas veces rezado de su ventana o el reposo de algunas palomas agotadas de cruzar la bóveda celeste de su mirada; oratorio sin horarios que guarda plegarias vespertinas y zaguanes enquistados de la sentida verdad de sus hijos que la alaban; hornacina sagrada salpicada de rezos entre arrebatos de fervores o corazones ceñidos a la soledad. En ellos, que frente a ti su fe derraman se puede leer la historia de nuestra ciudad, esa que se escribe con el agua que un día broto de Tu fuente y regó el vergel de su Salud; en ellos se descifran nuestras tradiciones, nuestras leyendas, esas que trazaron nuestros mayores y los de estos, antepasados que forjaron una fe que les amparaba en sus mil y una batallas, libradas en el luchar del día a día, que no es poco acostarse con las manos manchadas y levantarse con ellas ocupadas. En ellos se puede reconocer el arte, esa gallardía que el universo quisiera para sí cada vez el nácar de tu rostro y el fulgor de tu mirada desgarra en quejíos las envidias y recelos de la luna al asomarse y ver tu cara dibujada al resguardo de la cera, tan bella y tan pura.

martes, 12 de mayo de 2015

El tiempo de los sueños...

A veces quisiéramos que se parase el tiempo de nuestra vida en aquel momento, en aquel lugar por toda una eternidad. Nos damos cuenta de que forman parte de nuestro ser… que en Ellos hemos descubierto un sentido, unos valores, que no estamos solos… y desde la fe, que hay un Dios que vive en todos ellos como una misteriosa experiencia de amor... y es que por mayo llega el tiempo de los sueños...

lunes, 11 de mayo de 2015

viernes, 8 de mayo de 2015

Sintiendo la penitencia

Se había ido quedando solo, aun encontrándose envuelto por la más numerosa y cuantiosa de las compañías, paladeando la monacal penumbra, con los ojos impenetrables, secretos, sin que lo que había a en torno a él le desviase de su única encomienda. Segundo tras segundo toda su alma se ha ido abandonando a la austeridad del momento, a la disciplina que se respira, a la penitencia presentida, y su vida terrenal se ha ido sofocando a la vez que se prendía la llama de la cera que iluminará Su camino al Calvario. Apenas si mira la luz que usurpa la paz, el sosiego del atrio que precede a la sin par humilde y sagrada clausura, cuando esta abre sus puertas y Dios ya ha levantado recorriendo el pasillo antes de cera iluminado, con paso firme, lento y racheado.

Pedir perdón a los lectores por la calidad de la foto,
pero al subirla a blogger pierde toda la calidad.

Para algunos de nosotros esta es la Pasión, la vivencia, la auténtica penitencia, la que vivimos cada Martes Santo y que nos conforta, nos alienta a seguir, a ser un poco cirineos de su Pena aunque no podamos quitarle su cruz. No es fácil para el orgullo humano aceptar que, ante Él, somos tan poca cosa… Auténticos cristianos, sin gloriarse de ello, rezando bajo el antifaz con la esperanza de quien confía y espera revivir en la Pascua Florida, sin atisbo de incredulidad y sin otro misterio de teologías, no lo necesitamos.

lunes, 4 de mayo de 2015

La ciudad de las reales realidades...



En este efímero momento, huidizo y sutil hálito de viento que es el tiempo, ahora más que nunca, ansiaría que mi retórica pudiera echar anclas en los sentidos de los que solamente intuirán el negro sobre blanco de estos trazos sin pericia alguna. Desearía que mis palabras fondeasen en aquellos que no han logrado saborear ese aire pleno de  Amarguras tras un manto azul, cielo del perchel en la inigualable anochecida del viernes dolorida…en los que no las descubrirán en esta vida, porque lo eminente que contemplarán serán las puertas del Cielo y percibirán sus campanas como toque postrero. Ambicionaría se aferrasen a los que no distinguen por qué nos gusta tanto el arranque siempre valiente de un Misterio o de un palio bien “llevao” , o el escogido repertorio que la Soledad pasea por San Pedro con gracia y siempre a compás…querría que fondearan en aquellos que nunca oirán las bambalinas de la Esperanza, resonando contra las paredes vetustas, sabias de un pasaje, tan solo engalanadas con la luz de la candelería de Su paso, en ese lapso de la noche en que reaparecemos en tiempos pretéritos y meditamos viendo encaminarse hacia la gloria del Carmen a la hermandad de la Penas, a compás de los versos que deja en el aire el rachear del Señor sobre costales… y nos quedamos solos, pisando el suelo que un momento antes anduvieron Sus costaleros, siguiendo a Dios hasta su anhelada y pretendida casa, consumiendo el día que estuvimos esperando todo el año y se nos ha escapado de la memoria sin darnos cuenta…y hacer vibrar las almas de los que viven en un mundo de silencios, cuando una campana seca, destemplada y pausada de un muñidor que anuncia cortejo fúnebre de otra época, y lo que ya se nos escapa es la semana entera que sirve de excusa para el resto del año. Una Madre con Su Hijo en brazos, exánime por Amor, transita las calles agotadas del bullicio, un duelo en silencio por San Pedro y una ciudad por testigo…anhelaría hacer llegar mis palabras a los que no conocen cómo es el silencio de la espera de otra Plaza de Santiago, después del dilatado aguardo, cuando seis ciriales doblan la esquina de la antigua Casa Madre, confirmando que la más hermosa y autentica Estación de Penitencia esta a punto de dar la revirá madre de todas las revirás y plantarse frente al monumento que las hermanas nos ofrecen para rezar, meditar y creer en lo que es la Verdad.
Pretendo llegar a aquellos que desdeñan el crujido del leño del Crucificado de la Piedad, tan muerto que todo en torno a Él llama a la muerte, Calvario inmenso de negrura que cruza la ciudad entre Amor, Angustias o la cercana esperanza de la Resurrección…o el tintineo de las bellotas del Ave María, transida de dolor, el de los angelotes de plata de la Señora del Consuelo, que perfuman la trasera de su paso, loza fina en su andar por el pasaje, final del sueño de una cuadrilla con arte, el chasquear de los hachones del que fue juzgado y muerto de la peor de las maneras y en su hermandad le dieron la Muerte más Buena, los cánticos de las Hermanitas a la más Señorial y más Dolorosa de las Madres en su casa perchelera, el silencio de los borlones contra los varales de la más Dulce Virgen que engendró el Pan…última Cena del Señor, el de los rosarios en Sus manos meciéndose a compás, tan a compás como el sueño que dibuja un paso en azulado y marfil de un Domingo de Ramos que sólo existe en una calle, barrio de los Ángeles de un Dios Cautivo y de Salud salvado, el redoble particular de Santo Tomas, los solos de cornetas de Virgen del Prado y nuestra agrupación que marcan un sello de calidad, la voz noble, sin más, de las viejas dinastías de capataz, de Juan Carlos Naranjo mandando a su Virgen, de nombre Consuelo que embelesa en su andar, la de Fran Muñoz y sus hermanos, Pablo y Jesús llamando a su gente de canela y clavo gladiadores del Cautivo, para romper en su recogía delante de una Madre de piel canela y mantilla fina de encaje, la de los Abenza señorío y compas, cánones de antiguas cuadrillas asalariadas y caminar por derecho, Soledad y Penas al frente, pausado y alargando la “zanca”…pam…pam…pam…pam, nos cortan el aliento su caminar… Les chisteo a los que de ningún modo repararán en cómo se desbarata una marcha cuando la banda nos sobrepasa y nos  deja atrás, muy atrás, contraponiendo la disposición de los instrumentos, mientras se diluye la espera y permanecemos en la contemplación imponente de un manto, una corona y unos candelabros de cola que incendian los bordados y los doran.
Y como no, siempre me tengo que dirigir a los que todos los años iluminamos su Pasión, nuestra pasión a través de un cristal, estorbándonos en las mismas bocacalles, saludándonos en los mismos rincones, disfrutando en las mismas esquinas del arte, a la justa hora, viendo y viviendo las mismas cofradías que nos enamoran, a los que disfrutan de este universo portentoso de la mano del padre o de la madre, o a los que una vez al año ven pasar a su Dios cerca de su casa y bajan a su encuentro para disfrutarlo y rezarlo, como esa mujer de cabellos níveos, que Miguel retrata magistralmente, las abuelas son como la Virgen que nos cuidan y nos quieren, y además reparten ilusiones para todo un año y hacen que recobremos  la esperanza y el anhelo de una nueva primavera con la fe y la devoción transmitida a través del brillo de la mirada más limpia y transparente de toda la ciudad, la de su Cautivo de los Ángeles y la Salud de los suyos como primoroso estandarte…
Y…es ahora, a través de estas torpes palabras cuando quiero hacer llegar y que calen en sus sentires más hondos a todos aquellos a quienes esta vida necesitó colocar más escollos de los que ya de por sí encierra para todos, pero Dios les salvaguardó el gracejo de ser cofrades en esta nuestra ciudad, la ciudad de las duras y reales realidades…

domingo, 26 de abril de 2015

Hoja informativa

En el enlace de mas abajo, así como pinchando en la imagen de la columna de la derecha podréis acceder al contenido de la hoja informativa que la hermandad de las Penas edita digitalmente.



                      Hoja informativa Hermandad de las Penas. Pascua de Resurrección 2015

jueves, 23 de abril de 2015

La esencia de nuestras creencias

Sabes…cuando contemplo a la Virgen en aquel diluvio de flores, creo más firmemente en la Resurrección…en que, los que se han ido, nunca lo hacen del todo, y sus almas están en cada fulgor de su palio, en cada suspiro que a su paso se escapa, en cada plegaria que hasta su dulce gesto vuela, en cada favor concedido…

sábado, 18 de abril de 2015

La semana siempre revivida...

Letra por letra, todo esto, estaba escrito ya desde hace algún que otro tiempo en las costuras de mis entretelas, pero no hallaba la ocasión para asomarme a los ventanales de los sueños y dar rienda suelta a mis más hondos e íntimos silencios. Quien lo redactó en mi alma y lo cincelo en mi corazón se fue volando, zarpó –como fervorosa y fiel devota carmelita-  presurosa para preparar esa espera que siempre parece infinita… Exhortada por esa consideración revestida de desvelo, que se torna en impaciencia y se revela en cálida explosión de luz, color, sabor, olor, fe, oración…que, a todos los que destilan y despiden su luz les invade cuando la primavera acompaña su presencia. Es la gloria de nuestra esperanza y esa remembranza de auténtico regusto a calles perfumadas, a iglesias de altares de cultos invadidas y enseñoreadas,  y ese siempre presente aroma a Dios fresco, recién implorado, inmaculado que… no tiene nombre. Auténtico sabor, que solo lo encuentro en el recuerdo y en los sueños que se repiten desde niño.  Y…es que Él y Su Madre lo son todo…son compositores de nuestros sueños, escritores de cuentos que nos adormecen y al abrigo de Su corazón, hombres y mujeres cofrades, cristianos de bien, nos sueñan y nos quieren siempre junto a Ellos…son pregoneros de la dura lucha del día a día de nuestras vidas, decidores de versos y oraciones aprendidas, que al recitarlas dejan en la boca sabor a sangre presentida y dolor en una pasión de siglos transmitida. Y es que en estas tradiciones y devociones heredadas se viste la hechura de postinería de bronce antiguo… Y es que son Ellos, los que poseen la gracia, esas soberanas maneras para subir a esos confines azules que no son más que la gloria que esperamos alcanzar desde esta lastimera tierra que huele demasiadas veces a podrida. 
Se nos fue volando la semana de los sueños y las vivencias, una nueva espera para que el cielo se vista de estrellas, para que el niño golpee el tambor a compás y con fuerza… para que tus ojos escondidos Madre, nos traspasen con su mirada, y rompan en lágrimas antes que entre un nuevo Viernes de dolor y muerte presentida, y temblores de cielo y tierra se aposenten por las esquinas.