
Vistas de página en total
lunes, 20 de agosto de 2012
domingo, 19 de agosto de 2012
Nuestro cielo en la tierra...
Aquello...aquello, más que un montón de luces y de flores, de bordaduras y terciopelos, de encajes y joyas, aquello, en fin, más que paso de Virgen, parecía meramente una visión del cielo de los cielos...en el cielo de su barrio, en el cielo de la tierra.
¡Madre mía!
¡Madre mía!
jueves, 16 de agosto de 2012
miércoles, 15 de agosto de 2012
La Mujer ciudadrealeña
La mujer ciudadrealeña transmisora de toda metáfora posible, símbolo ella misma de todas las revelaciones sucesivas de la ciudad. La mujer ciudadrealeña, guardiana de los destinos culturales y cultuales de nuestra fe y tradiciones. Ella, desde la sombra, detrás del hijo, del marido, del padre, conservando todas nuestras cosas en su corazón, pasando el testigo a la generación siguiente, y aunque haya sido no pocas veces la gran traicionada en la pervivencia de nuestro destino como pueblo, no por eso dejó de cumplir una importante misión de aliento profético, incluso desde una posición de silencio, siempre paciente, esperando, callando como Maria junto a la Cruz, estando allí al lado del sufrimiento para devolvernos luego la alegría, con esa eterna presencia femenina que el ciudadrealeño no puede eludir, que necesita simbolizar también, visualizar materialmente, convirtiéndola en paso de Virgen, rodeándola de aromas, de música, de LUZ, para que no este sola, para que se sepa que es Ella el cauce mejor de nuestros sentimientos, y que por Ella encontramos la expresión mas perfecta a nuestro encantamiento de hijos que nunca dejaron de andar por los ámbitos que la madre había vivido y amado.Ciudad Real-mujer, Ciudad Real-paso de palio, Ciudad Real-Reina y Señora, Ciudad Real-Prado gracia y amparo, Ciudad Real-Prado nuestro, rocío de la mañana, refugio de nuestro pecados.
domingo, 12 de agosto de 2012
sábado, 11 de agosto de 2012
viernes, 10 de agosto de 2012
Hay un tiempo...
Hay un tiempo cada año...viene a ser por estas fechas...que marca el calendario en la que nuestra Patrona baja al altar y nos reúne a todos en cabildo extraordinario...y allí nos habla de sus cosas, pero sueña, sobre todo sueña...sueña con que le pongan su corona, sus enagüitas de seda, su Niño entre las manos y que le enciendan un bosque de velas...sueña con que le borden su saya, con que la vistan de Reina, la lleven al paso, se asome la luna llena y grite el capataz: "al cielo nos vamos con Ella"...jueves, 9 de agosto de 2012
La gracia de tu rostro...
Este es el universo mágico y el milagro de cada víspera de San Lorenzo. La señal, el argumento, lo distinto, la sorpresa, el devenir imprevisible, la verdadera vida disponible del hombre o la mujer ciudadrealeños. Reconocer en esa determinada imagen la Virgen de nuestros amores, la Morena que reina en nuestras vidas, una asunción material, una imagen real, un signo absolutamente vivencial e intimo donde toma forma toda nuestra historia personal y secreta, y se realiza un encuentro de comunión con la vida. Pero no la vida absurda, cruel y fea de cada día, sino la vida como fiesta, como aventura estética, como razón poética del vivir y del sentir, sentimiento único e irrepetible. Más aún. Para poder expresar las cosas concretas que él mismo necesita, para no ahogarse en la vulgaridad de la existencia cotidiana, el ciudadrealeño crea la imagen material de su propio imaginar. Necesita verse a sí mismo en las Imágenes y, en proyección inversa, visualizar el sentimiento de lo imaginado. Esto le ayuda a entrar en comunión con los acontecimientos.
María será, pues, imagen y semejanza de su propio sentir. Imagen de nuestro corazón. Historia secreta y personal por tanto, y argumento indiscutible de comunión de vida. "Lo sobrenatural que es a la vez carnal". Pero carne y sangre que se da, que se entrega graciablemente, haciendo eternidad del instante de su entrega. Esta es la felicidad: un instante tan solo en que el vivir es sentir y puede reconocerse como gozo. Ese es el pellizco interior, el escalofrío que nos produce una imagen determinada donde nos encontramos de nuevo con la memoria misma de tantos rostros queridos que parecen estar allí, en el rostro de aquella Virgen. Comunión y encuentro...
María será, pues, imagen y semejanza de su propio sentir. Imagen de nuestro corazón. Historia secreta y personal por tanto, y argumento indiscutible de comunión de vida. "Lo sobrenatural que es a la vez carnal". Pero carne y sangre que se da, que se entrega graciablemente, haciendo eternidad del instante de su entrega. Esta es la felicidad: un instante tan solo en que el vivir es sentir y puede reconocerse como gozo. Ese es el pellizco interior, el escalofrío que nos produce una imagen determinada donde nos encontramos de nuevo con la memoria misma de tantos rostros queridos que parecen estar allí, en el rostro de aquella Virgen. Comunión y encuentro...
miércoles, 8 de agosto de 2012
martes, 7 de agosto de 2012
domingo, 5 de agosto de 2012
Vísperas para toda una ciudad...
Cuatro días para vivir bajo la LUZ radiante del Sol de la ciudad, será en las primeras horas de la tarde de una víspera ya más que tradicional en el Prado y en la Catedral, o en la noche perfumada de tu fragancia toda la ciudad, o en el impresionante altar de tu paso repujado de cariño y de verdad, o recoleta saliendo de tu morada Basilical, vibrante por la plaza que te aclama como Patrona universal, silente por Vía-Crucis o inenarrable y luminosa en tu paseo triunfal.Hermoso y sin igual día de vísperas de San Lorenzo en Ciudad Real, que a la vez es color y LUZ, o sombra de recatada armonía. Es un día entrañable porque entrañable es la Madre que del cielo baja en este día. Esplendida sobre tu paso de palio. Sugerente y Magnifica como son los enseres dispuestos ese día de tu ajuar para atrapar aún más tu belleza sin igual.
Sencillamente, vísperas de San Lorenzo, ese día podemos considerar día de gran sabor para la ciudad lleno de matices, lleno de vivencias, lleno de momentos siempre nuevos y siempre inolvidables. Podríamos simplificar diciendo que es un día fulgurante en la historia, en la vida de nuestra ciudad.
viernes, 3 de agosto de 2012
miércoles, 1 de agosto de 2012
Añorando tu cercana mirada...
Lo usual será iniciar la tarde entre sol luminoso y nubes blancas, y antes de que nos demos cuenta nos hallaremos inmersos en la anochecida, en esos instantes únicos en que la ciudad parece transformarse cada día 15 del mes de agosto, instantes entre dos luces en los que su cara resulta maravillosa a la contemplación. Lastima que se pierdan ciertos momentos mágicos debido a la luz eléctrica, que ahoga los inenarrables cuadros que proporciona la luz de cirios, velas y codales cuando se apaga una calle para que la encienda el paso de su Reina. Aún así, habremos tenido ocasión de contemplar la belleza de la Morena del Prado ataviada co su rico y único ajuar.
En ese ambiente desgarrado de alegría y devoción profunda se desarrolla la tarde del 15 de agosto. Esta tarde está impregnada de historia y sabor antiguo, es día grande por lo que representa para los que aquí hemos nacido y a su amparo nos hemos criado. Cofradía, hermandad insigne, vetusta y de rancio abolengo en la ciudad y en torno a ella percibimos el aroma y el sabor de la capital vieja, de la villa de siempre, de la población que nos hace retornar a la niñez al hilo de algún recuerdo lejano pero siempre vivo en el corazón.
Suele decirse -y no sin fundamento precisamente- que en esa tarde están los cabales, aquellos a quienes el calor de la ciudad y el imán de las vacaciones no logro apartarlos de Tí, aquellos que se sienten en intima comunión con las raíces de su tierra, de sus tradiciones, aquellos que estan porque lo son.
El tiempo parecerá detenerse, pero antes de que nos demos cuenta nos hallaremos de nuevo ante la impasible puerta de tu bendita casa para vivir los últimos destellos de tos ojos, el último fulgor de tu cara.
Cuando entre la Virgen del Prado solo quedaremos nosotros, habrá que esperar otro año para vivir el milagro de otra tarde de agosto. nos quedará el recuerdo, porque -al igual que la energía- esa tarde con nuestra Patrona entre nosotros, no se pierde, solo se transforma: Nos queda en la cabeza y en el corazón.
En ese ambiente desgarrado de alegría y devoción profunda se desarrolla la tarde del 15 de agosto. Esta tarde está impregnada de historia y sabor antiguo, es día grande por lo que representa para los que aquí hemos nacido y a su amparo nos hemos criado. Cofradía, hermandad insigne, vetusta y de rancio abolengo en la ciudad y en torno a ella percibimos el aroma y el sabor de la capital vieja, de la villa de siempre, de la población que nos hace retornar a la niñez al hilo de algún recuerdo lejano pero siempre vivo en el corazón.Suele decirse -y no sin fundamento precisamente- que en esa tarde están los cabales, aquellos a quienes el calor de la ciudad y el imán de las vacaciones no logro apartarlos de Tí, aquellos que se sienten en intima comunión con las raíces de su tierra, de sus tradiciones, aquellos que estan porque lo son.
El tiempo parecerá detenerse, pero antes de que nos demos cuenta nos hallaremos de nuevo ante la impasible puerta de tu bendita casa para vivir los últimos destellos de tos ojos, el último fulgor de tu cara.
Cuando entre la Virgen del Prado solo quedaremos nosotros, habrá que esperar otro año para vivir el milagro de otra tarde de agosto. nos quedará el recuerdo, porque -al igual que la energía- esa tarde con nuestra Patrona entre nosotros, no se pierde, solo se transforma: Nos queda en la cabeza y en el corazón.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)












