El resabido no soporta el silencio, tiene que hablar, necesita que se le preste atención.
El resabido no aguarda, no reflexiona, él actúa. Dice algo, hace algo, no puede ser invisible, no lo soporta.
El resabido no sabe nada. Un día, muy joven, ya resabido, dejó de aprender, creía saberlo todo.
El resabido no escucha, piensa en lo próximo que va a decir renunciando al interlocutor.
El resabido sólo cae bien a los necios, que se deslumbran ante él.
El resabido, ante el pensador humilde se vuelve violento, irascible.
El resabido pasa su vida buscando su espacio, su lugar donde dar rienda suelta a su estupidez.
El resabido no se sonroja, carece de vergüenza. A cambio se cabrea más.
El resabido no va solo por la vida, se retroalimenta de otro resabido.
3 comentarios:
el resabido siempre va jodiendo al projimo, ¿cuantos resabidos no tenemos en nuestra semana santa?,
¿hasta cuando los seguiremos aguantando?
Asi es amigo cofrade, lo malo es que aqui en ciudad real estan afincados en las altas esferas y sus tentaculos son muy largos
Un saludo cofrade
Lo se pero, todo tiene su fin y yo creo que esos en Ciudad Real estan tocando su fin, y sus largos tentaculos se quedaran cortos.
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