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lunes, 17 de enero de 2011

Angeles custodios rezan ante la hermosura de tu divina estampa

Macarena...

Porque a tu paso hasta el aire se enmudece, y el árbol reverdece, el sol para piropearte se asoma, y yo Señora, quien soy yo para acercarme a tu paso y rezarte, y mirarte, y llorarte, y quererte, y por fin Señora arrodillarme a tus plantas y decirte: "llevame Macarena, pero donde Tú estés, que será tener la gloria para siempre y el arrullo de una madre de verdad"

viernes, 14 de enero de 2011

martes, 11 de enero de 2011

Sueños...

En ocasiones veo cofradias...con sus nazarenos...sus insignias...y en estación de penitencia

lunes, 10 de enero de 2011

Tiempo de preparación...

Cuando aún quedan muñequitos de los tres Reyes Magos escalando por ventanas y balcones, cuando la bandeja de los dulces navideños empieza a quedarse con los mismos trozos de turrón duro que cada año nos resistimos a terminar, y, cuando a la vista está el primer Santo arraigado de nuestra ciudad, que en pocos días bendecirá animales que celebran su patrón, los cofrades empezamos a preparar el decorado de nuestra particular y única época del año. Se desplegaran costales para lavar y preparar, se empezaran a oír toques de tamborileros, pero esta vez hacia el calvario, llegaran nítidos hasta nuestros hogares los toques de marchas repetidos una y otra vez, señal de los ensayos y preparación meticulosa de nuestras bandas y agrupaciones, nuestras benditas imagenes se vestirán para celebrar una cuaresma que año tras año es mas y mas proclamada por nuestras hermandades...Triduos, quinarios, septenarios, funciones, traslados, ensayos, pregones, música, conciertos y un largo etcétera se agolparan y nos llevaran como una autopista cofrade, que, sin dejarla llegara al primer domingo teñido de azul del año, y Él como siempre y como tiene que ser, bendecira el inicio de una semana que llenara de gozo a todos los que de una forma u otra creen en Él, y, por ende, celebran la Semana Santa desde la dicha y desde el interior, que es de donde realmente brota nuestra fe y devoción.

sábado, 8 de enero de 2011

Luz, olor y color presentidos...



Camino, perfume y pasión del cofrade, elementos inseparables de una cuaresma que el cofrade vive desde lo mas hondo de su ser...

miércoles, 5 de enero de 2011

Mis Reyes...

Mañana amanecerá por el barrio de Santiago en blanco y negro. No sabría decir si es un sueño o una de esas realidades que a veces parecen absurdas por su obviedad. La mañana despedirá una claridad neutra, sin atisbos de color. Solo los que me rodean pueden percibir que mas allá de mi si hay color, vida, matices de ilusión, de asombro de alegría. Querría pedir prestados al menos por unos instantes los ojos intensos con que los niños, mis hijos, miran a su madre que, con una sonrisa, les muestra los juguetes apilados en el sofá del salón...Yo, ya mayor recuerdo, con el negro del dolor en sus vestimentas, a una madre, que, iluminada por la luminosa imagen de su Virgen del Carmen, con una sonrisa y sus ojos cerrados, me entrega la plegaria que solo de los labios de una madre puede salir:"que Dios los bendiga", "que mejor regalo que la sonrisa y la ilusión de un niño". Con este recuerdo, con esta retrospectiva abodono el salón y ya con la mañana en color me ilusiono con esa tierna visión. La visita de los Reyes Magos, que a pesar de los pesares siguen repartiendo ilusión.
Feliz noche de reyes a todos.

martes, 4 de enero de 2011

Un año más


Como todos los años, esperándolo en silencio. Nadie repara en él. Como todos los años, ahí está, ahí continúa en silencio, esperándolo. A lo lejos se vislumbra la cuaresma y…los cultos... sus cultos.  Si, como todos los años. Y recuerda tantas vivencias de Viernes Santo…Eran tardes tristes, de silencios ocultos, de devoción sentida.  La espera se tornara en inminencia presentida. Ya está el Paso frente a él. Eleva su mirada hacia el Señor. Reza. Y se siente llevado por el rumor intenso, silencioso de tan portentosa imagen, en su cara hay una luz nueva, luz…que da escalofríos y esperanza. Es la profunda luz del Amor, que ilumina los primaverales cielos de la ciudad, de la ciudad real.
Paso el Cristo, paso el Amor, pero él se queda allí, todavía un instante. Lentamente comienza la vuelta a casa. Un año más. Como siempre. Esperando. Rezando, por poder acercarme al Amor.