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jueves, 8 de octubre de 2009

El Consuelo de una Madre...


Y siempre está a Tu lado, ahora Cautivo y maniatado, el primer Miercoles santo del año Flagelado y humillado y durante todo el año Consuelo de todo aquel que de Ella se acuerda aunque solo sea un rato.

miércoles, 7 de octubre de 2009

Más que un juego...Una pasión


Tu casa Señor


Te he percibido Señor como más sereno, con otro semblante, con otra luz en tu cara y una nueva expresión en tu mirada, de bonanza, de paz…como la que reina en tu casa, en tu verdadera casa. Atrás, has dejado una nave fría y sucia que no hacía sino traer a tu memoria el abandono y olvido de tus discípulos… has dejado, Señor, una indecente sabana que te cubría, para que no vieras tanto mal y dejadez acumulada en esta nuestra semana santa de falsos y artificiales cortejos de rezos y humaredas que impiden ver a sus mandamases las verdades de una fe que ni de lejos profesan…has dejado Señor lo que el Mayor Dolor anhela, mirar de frente a su hijo aunque sea muerto en una cruz, pero al resguardo de lo que es su casa, una iglesia…o lo que es justo, el Señor de la Cena en Santiago, pues tampoco es su sitio el obispado…También Jesús Caído y el Nazareno del Encuentro quieren seguir tus pasos y abandonar un destierro que en tu tiempo, Señor, ya fue pagado…Y llena de Amargura sigue la que en una habitación y al amparo de sus desvelados hermanos recibe un culto bajo tierra apagado…pero si de algo te acuerdas Señor en esa nave taller, deposito de coches, chatarrería de guardapasos disfrazada, es de tu Madre de la Alegría, que de mala manera por allí andaba perdida.

lunes, 5 de octubre de 2009

Y la luna...

Y la luna se asomó
para ver tu cara de perla,
se asomó para reflejar tanta belleza recreada,
se mostró para iluminar tu soberana presencia,
surgió, como de la nada para iluminar tu corona de Reina
por el barrio del Pilar proclamada,
para mirarse en el reflejo de tus ojos puros como el agua,
afloró de pronto, atraida por el son de tu paso
andando con acompasadas  y costaleras marchas,
apareció, Madre Esperanza para ponerse a Tus Pies
y servir de almohada blanca
a tus Benditas Plantas
¡Señora de la Esperanza!

Esperanza de todos


Esperanza Nuestra




Capataces...de verdad


Entre la multitud...pero solo, ante Ella, y, ante sus hombres...