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lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Existe la palabra perdón...?

¿Tiene sentido esperar que esta palabra tenga rostro? ¿Que es el perdón y con que faz se manifiesta?.
Dudas planteadas desde una situación desesperanzada, desde un mundo en crisis, a las cuales, los que decimos ser creyentes, no parece que podamos o sepamos presentar una gran respuesta, esto es, un gran Perdón...imagen misma de una hermandad, advocación viva de una ciudad.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Un estado de animo...

Amanece por Santiago en blanco y negro. No sabría decir si era sueño o una de esas realidades que a veces parecen absurdas por su obviedad. Era blanca la mañana del recién nacido otoño, la claridad absorbía poco a poco las ultimas penumbras de la noche... Pero era una claridad neutra, sin atisbos de color...como si buscara misterioso contraste con mi estado de animo: oscuro, apagado...a modo de esas molestas y persistentes manchas negras que perturban en los ojos la visión... Me impiden ser, casi vivir.
Solo en quienes me rodean puedo percibir que mas allá de mi había color, vida, matices de ilusión, de asombro de alegría. Querría pedir prestados al menos por unos instantes los ojos intensos con que mis hijos me miraban y con una sonrisa me deseaban felicidades...o los de mi mujer, iluminados por la llama del amor y que desde hace 18 años ya -madre mía- me alegran sin igual este día.
Pero no solo eran figuraciones mías. Desde muy temprano parecía como si el sol brillara de otra manera. menos perceptible... y cuando ya avanza el día sus rayos no conseguían dorar calidamente los rostros amables, ni siquiera rozar en un breve adiós los amables y dulces rostros de mi familia.
He acudido a la muda llamada que desde el Prado se ha dejado sentir, buscando un poco de consuelo, quizá solo algo de compañía... allí en la tenue oscuridad descansa, nos protege guía e ilumina la imagen de nuestra Patrona, Madre del Prado morena... Hay una comunión muy especial con esta Madre del cielo, como si su Niño fuera un poco de todos. "La muerte -me decía- no es sino ver la vida en blanco y negro"... cerré los ojos... pero, entre la sutil penumbra, sentí como un escalofrío: alguien reclamaba también el calor, la sonrisa, la pureza, la paz de ese Niño, y me di cuenta, en el contacto frío de esas otras manos de mujer, que le entregaban su vida...
Percibí poco a poco la tenue claridad de las velas con sus matices dorados y los rostros de las gentes cobraron viveza, como la discreta luz roja del Sagrario, que durante mi estancia en Su Casa parecía haberse escondido en el blanco y negro de un estado de animo...

martes, 17 de septiembre de 2013

Mas que un gesto

"En el principio fue el silencio. La palabra se hizo silencio para que se pudieran escuchar en nuestra ciudad el latido de la Soledad, el susurro de la luz y la brisa del detalle que hace nacer en cada gesto un pensamiento nuevo."
El silencio de la delicadeza es el mudo pregón del buen gusto en nuestro universo único, donde la ciudad se perfuma de finura, luz de plata y negro Soledad bajo el palio, inconfundible, del amor devocional y el respeto a la pureza Virginal de las Santas imágenes.
El silencio de los gestos. El enigma que nos sale al encuentro para que sea nuestra conciencia de hombres la que hable.

Un 15 de septiembre cualquiera

Y Santiago... agradecido, todos los días 15 de un septiembre dolorido, cuando la luz del atardecer traspasa los altos ventanales añadiendo claridad a las centenarias piedras de esa rancia Parroquia, pone en las manos curtidas de sus hombres, capataces y costaleros, los hachones encendidos de su oración, la Salve agradecida de sus hijos cantándole a la VIRGEN DE LOS DOLORES con el nombre de todos los nombres de la tierra: El de la EXCELSA MADRE DE DIOS.
Y dicen en el barrio que allí arriba, en los arrabales del Cielo, hay una cuadrilla de ángeles para llevar a la Madre de Dios de los Dolores por la misma Pureza de la Gloria, y este año, cuando también en el Cielo haya una Primavera y florezcan  las nubes y los angelitos muden la blancura de sus alas, un serafín costalero que llegó una primavera desde ese paso  volverá a ponerse bajo las trabajaderas, y el capataz le pedirá otra vez a SEÑOR SANTIAGO las campanas de plata de su torre y vendrán los niños, con las manos llenas de claveles, para acompañar la belleza transparente de su Madre, MADRE DE DIOS DE los DOLORES, en la plaza azul del paraíso.

viernes, 13 de septiembre de 2013

Ciudad Real en gloria pura

Cantos, maneras y momentos disparados desde una clausura celestial que suelta amarras con la tierra para doblar la esquina de lo celestial, de lo hecho con la pureza de lo imposible para convertirse en sonido de aleteos angelicales que acarician el vacío, y vivir con Ella, Cruz de Dios Vivo, signo, bendición, norte y guía de estas siervas entregadas al amor.
El espíritu de Madre Angelita liberándonos de nosotros mismos, beatifica Eucaristía en la gloria de su clausura, en el paraíso de su oratorio, transformando todo lo pobre de lo humano en imagen de lo divino, en ese milagro que el amor de las hermanas concede a esta ciudad y a los que en ella vivimos cada vez que sus manos rozan una obra de caridad, profesan una acción de amor, miman un paño de altar. Milagro de la sangre y de la tradición. Milagro de la inmortalidad afectiva. Milagro de esa continuidad vital que todos necesitamos y deseamos.
Y cuando entre luces y sombras, llega la hora de nuestras pasiones, pasiones de la ciudad al fin y al cabo, dentro de cada uno de nosotros, irrepetible y única, en cualquier momento y lugar de esa arrebatadora clausura, en ese santuario en que el cielo se va volviendo leve y azulado, algo nos sacude y nos pellizca el alma velando lo turbio que encontramos en el fondo de la vida. Son ellas. Con su Cruz. En una esquina, en una puerta, en el fondo de una calle. Es la imagen que ahora asume nuestros recuerdos. El rostro de una hermana, la figura de una mujer. Imagen que se identifica con una ciudad entera, aquella donde todo lo que perdimos resucita.
Madre Angelita, que a nuestra ciudad no le falte esa materia prima que tu sembraste en Sevilla. Que a los que aquí habitamos no nos falte el espíritu de tus "palomitas blancas" para construir los caminos fraternos de una sociedad mejor.
Espíritu y grandeza de corazón que hacen posible la magnanimidad de nuestras vidas, el pan y el vino de una vida mas justa para todos.

martes, 10 de septiembre de 2013

miércoles, 4 de septiembre de 2013

El inicio de un nuevo periodo...

Todo es ciudad. Todo es humano. Por eso hay tanta Semana Santa cierta dentro de estos rincones. Porque es en la intersección de la ciudad con lo humano, de la historia con el presente y del arte con la vida donde nace la Semana Santa, donde arrancan y se inician nuestras pasiones...


jueves, 15 de agosto de 2013

La Asunción de nuestra mayor devoción...

A la hora en punto de la tarde única, ultimas luces, el ocaso, calor.
Se asoma a su prado. Vuelan las suplicas, le acarician las promesas,
se corta el fervor...
Sujétame entre tus manos, que el aire nos refresque a los dos.
Sueños de mecidas al compás de una oración y fe que desborda el cariño de tus gentes.
Musita tu oración y alegra, Morena del Prado, tu rostro,
que Ciudad Real te espera con oraciones, piropos y flores en la tarde inefable de agosto.

lunes, 12 de agosto de 2013

El azul de tu mirada...

...y que a todo lo traspasas

Ante una puerta...

...por donde pasan mis recuerdos de Ciudad Real, se introduce en mi corazón ese gusanillo de las discordias hondas, la emoción de las contradicciones y los contrastes, cara y cruz del pasado y del presente, realidad y deseo del esplendor ciudadrealeño, infancia y juventud, el ayer entrañable y el hoy extrañado y maduro de las experiencias ya vividas o que se están viviendo.
Estoy a solo unos metros de Ella y es curioso como, aun con la cercanía, se rebrinca la memoria y todas aquellas emociones que en su día me parecieron escuetas, frágiles, e incluso provocadas circunstancialmente por un momento y ambiente concretos, se levantan años después borrando indiferencias y extrañezas de la voluntad, para dejar tan solo lo mas univoco de su contenido, el sentido mas puro y la emoción descifrada.
Así también, estos recuerdos, testimonios y meditaciones en torno a las mas hondas y arraigadas devociones de mi ciudad, vividos muchos de ellos en situaciones muy diferentes y en lugares y fechas que abarcan un amplio espectro de mi propia vida. Lejanías exteriores y exilios interiores marcaron mas de cuarenta años de mi condición nunca negada de ciudadrealeño aunque siempre en difícil "ciudadrealeñia", especialmente con los advenedizos y con los que, desde dentro, hicieron dejación de ese elegante sentido de la medida y de la mesura, inteligente y universal, de Ciudad Real y sus devociones.

viernes, 9 de agosto de 2013

La semana de la espera... y III

...Desde ese día llevo hilvanado su nombre a mis costuras, sabiendo que es su mano esa cuerda que impide que mi cabeza se incline; sabiendo que es su voz la que me susurra arrullos cuando el dolor me encarcela; sabiendo que son sus alas las que juguetean con mis repelucos cuando todo en mi entorno permanece inerte.

Me quedó tanto por aprender de sus gastadas comisuras, de sus alpargatas de paño oscuras, de su hábito carmelita, de las porfías con mi padre, de las peloteras con mi hermana; de sus calladas, de su ternura, de su devoción por no guardarse nada.

Y hoy, daría lo que no tengo por volver a beber de su fe, esa que no pierde el tiempo en discutir sobre bandas, contratos o martillos; esa que desconoce los caprichos de las nubes y no fusila al mensajero; esa que se pone a bien con Dios, rezándole un rosario de rodillas y comulgando su forma con las manos inquietas por no tocarlo.

Esa es la fe verdadera, la que en la tarde única de agosto saldrá a la calle para que la Reina del Prado no camine sola, la que sacudirá con sus abanicos el pecho de sus desasosiegos, las que piden por nosotros olvidándose de pedir tan solo por ellas.

Esa es la fe verdadera, la que se gloria de creer en un nombre que huele a hierba,la que besa tu manto como escapulario de tirabuzones, la que vence al hastío y al sudor con un simple vaso de agua, la que deja en manos del destino lo que el destino tiene marcado sobre nosotros.

Esa es fe verdadera,…y a esa fe quisiera aferrarme cada vez que pronuncio el nombre de Ella, Prado, y el de mi madre, Magdalena.