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martes, 31 de diciembre de 2013

Nuestro particular Via Crucis

Tiempos de consternaciones. Tiempos de reflexión y renovación. Ciudad Real debe movilizarse en una gran Misión. Las cofradías deben comprometerse en aquella tarea evangelizadora para la que principalmente fueron erigidas. Todo parece estar revuelto en el mundo y todo parece indicar la urgencia de un cambio en las instituciones y en las mentalidades.
Llega un nuevo año y con él, una nueva Cuaresma, la hora de la ceniza, del arrepentimiento y del perdón. Esa Cuaresma Conciliar que sigue y debe seguir a la inmensa actividad post-misionera.
Los ciudadanos, los cofrades están sorprendidos, incluso desconcertados. ¿Hacia donde vamos?
Las cofradías deben caminar juntas de nuevo desde la casa de la iglesia, replica imaginaria del humilde pesebre donde hace unos días nació el Amor, hasta ese Calvario domestico de las calles de nuestra ciudad convertidas en estaciones del Vía-Crucis y por las que deberíamos de caminar ayudándonos ora a llevar la Cruz, ora a desclavar de Ella al que sufre nuestra ira y rencor.
Un Vía-Crucis apoyado en el Amor y con ansias de actualidad y paz vivificadora.
Son siglos de historia cristiana y, sin embargo parece que fue ayer. Y  todos, de alguna manera, lo hemos visto en las imágenes de las cofradías, pasos y escenas del drama que, en retablos de cerámica y en advocaciones de hermandades, vivimos año tras año durante la Semana Santa.
Vía-Crucis de las hermandades, igual que un día de la Pascua de Nisán, Jesús de Nazaret recorrió las catorce estaciones dolorosas del primer Vía-crucis de la historia.
Después…la “quince”, la Única, la del Cristo Total que arranca para siempre una revolución en el espíritu.
Así, la ciudad, al filo azul y oro de sus tardes marianas, debe recorrer, está obligada a caminar con Él estos misterios de dolor y gozo. Una ciudad que es amor y es temblor. Ciudad Real y su mundo cofrade, “jardín cerrado para muchos”, tras las jarras de plata donde crecen, azucenas del alma, las cruces y los cirios de su vida.
Porque nuestra ciudad es también cruz y camino. Y mientras queden en el mundo hombres y mujeres que sufren, Cristo estará en la cruz, recorrerá el camino.
Cautivo, hambriento, apaleado, humillado, un hombre cae: es la vieja historia de nuestro siglo XXI. En los campos de Europa, en las selvas de África, en los desiertos y en las ciudades, en el corazón de Asia, en las calles de América. Negros, cobrizos, amarillos o blancos: catorce estaciones de dolor y aquí solo parece importar una…la del dinero y su color, la de la alta posición y la del tú no eres más que yo…y mientras en expectación de una ansiosamente aguardada Esperanza liberadora.
Que el 2014 sea la Esperanza de todos.

miércoles, 25 de diciembre de 2013

El día de su llegada...

...porque ya vendrá Cautivo, por Pilatos juzgado, a llevar una Cruz condenado, y Simón aliviara sus Penas soportando la Cruz de nuestros pecados, Coronado de espinas y humillado,  por un arrepentido y converso romano lanceado y muerto en la Cruz por el Prado...Pero nos dejo... Piedad, Caridad, Salud, Gracia, Esperanza, Perdón...y sobre todo....AMOR.

jueves, 5 de diciembre de 2013

En la gloria inmaculada

Desde los ojos de la melancolía, la contemplación y la intrusión en ese universo único que es el convento de las Hermanas de la Cruz produce un extraño aturdimiento, como un agolparse dentro de sí imágenes y vivencias eternizadas con el paso y el devenir de los tiempos y que siguen formando parte de la historia personal y cristiana de uno mismo. Se te agolpan dentro, iluminando con su abundancia sentimental los vacíos que produce nuestra  terrenal y pasajera vida, llenando de verdad y de verdades el instante que parece detenerse en un gesto amable y de invitación de una de las Hermanas, o en el angelical rezo de otra de esas “palomitas blancas” recordándote de pronto, con la ausencia forzosa de los seres que amamos, el padre, la madre o la hermana que lo llevaron a uno de la mano a rozar con los labios la cruz que pende al amparo de sus gruesos hábitos… la vida misma recortándose a contraluz en el Cristo que reparte la Caridad que llenan sus vidas, Caridad crucificada, Buena Muerte, Nazareno, Piedad, Penas carmelitas, Dolorosa que abre su sombra en cales de convento queriendo guardar entre sus manos todo, asumiendo todas las muertes reflejadas en su rostro. Allí, en la mirada perdida de sus ojos van perdiéndose también sombras amadas y recuerdos, sentimientos, emociones que volverán a encontrarse definitivamente, así nos lo hace sentir la estancia entre las paredes de ese cielo en la tierra que es su convento de la Cruz, en la Casa de todos, eternidad de eternidades que en esa casa perchelera de nuestra ciudad parece culminar, para siempre, nuestra historia y nuestro cielo.

miércoles, 4 de diciembre de 2013

8 años de pasión

Y otro año más... y ya van ocho desde que aquel 4 de diciembre de 2005 viniera al mundo el segundo de mis retoños. Reto apasionado y apasionante, 8 años cargados de momentos duros, pero también de momentos muy, muy agradables. Cofrade y del Atleti, pero su verdadera pasión, al igual que otras tantas cosas mías,es su familia. Felicidades.

lunes, 2 de diciembre de 2013

domingo, 1 de diciembre de 2013

María, la esperanza en Jesús

El mes de diciembre es para todo el orbe cristiano la época del año en la que los discípulos de Jesús nos preparamos para celebrar la venida del Mesías, tiempo de adviento en el que poco a poco nos vamos acercando al encuentro del Dios-Jesús que hecho hombre se asemeja a nosotros en todo menos en el pecado.
Es por tanto imprescindible tener presente en este tiempo de espera el reencuentro con Dios, esperanza que se transforma en porvenir que será una patria mejor, es decir, celestial, la vida eterna en la que el hombre será semejante a Dios.
Y María supo esperar y acepto con total humildad los designios del Señor, “…hágase en mi según tu palabra…”, los cuales eran incomprensibles para ella pero que al ser determinación divina no dudo en hacer suyos. Es esta esperanza en el reencuentro con el Padre la que debe mover al cristiano y empapar toda su vida.
Reencuentro que aquí en la vida terrena es estar junto al hermano que te pide le tiendas la mano para superar el destino que le ha tocado vivir.
Y es precisamente esta esperanza en la vida celestial la que nos inspira a continuar nuestra labor como cofrades, a ser punto de apoyo de futuras generaciones y a hacer posible la autenticidad de la palabra Hermandad.
Esperanza en unos aciertos y errores comunes que hacen que las Hermandades vayan superando día tras día sus designios. Esperanza que se transforma en amor y comprensión cuando nos acercamos a la Santísima Virgen y ante sus ojos misericordiosos le decimos “Madre mía”. Esperanza que debe servirnos de baluarte y en los momentos de crispación o angustia ser nuestro sostén y ayuda. Esperanza que junto con fe y caridad se convierte en el eje central de la vida del cristiano, ya que con fe llegamos a Cristo que nos pide caridad para con el necesitado y esperanza en una vida mejor que algún día llegara.
Vida que debe empezar aquí en la tierra y que tiene que ser ejemplo claro de compromiso cristiano, pero no un compromiso vacío y sin contenido, sino todo lo contrario, lleno de verdad y entrega al otro, que es Jesús presente en cada uno de nosotros. Vivamos este mes de diciembre en particular y todo el año en general con la esperanza de que el Reino de la Luz y de la Paz llegara pero debe empezar su gestación aquí en la tierra. Y…no olvidemos la humildad de un Dios que nacido en un pobre pesebre supo entregarse a los demás.

martes, 26 de noviembre de 2013

Lo realmente importante...

Desde la más pura humildad y con la extrema ignorancia que poseo  en cuestiones con este trasfondo…creo adivinar un cierto avergonzamiento de nuestra condición de cofrades, pero sobre todo de nuestro sentir como cristianos. Los hechos que diariamente saltan a la luz en referencia a nuestro mancillado mundo de la Semana Santa no hacen sino alimentar un caldo de cultivo que da razones más que sobradas para que todo aquel que nada tiene que ver con él, aproveche para lanzar su crítica, sin detenerse a valorar a ese porcentaje que realmente ama y siente pasión de verdad por esto. Pero hay algo que es más grave aún, los que se jactan de un ateísmo que ni a ellos mismos los convence, ven en esto otra fisura más en esta casa fuerte que debe ser la Iglesia, y aprovechan para propugnar un mal llamado estado laico –ignorantes-.
Creo que estamos confundiendo, una vez más, y ya van desgraciadamente muchas, el fondo de todo lo que significa ser cofrade, ser hermandad, ser hermanos, con las formas, y no solo por hechos como los que llevan acaeciendo desde el pasado mes de junio, sino por toda una trayectoria que dura ya varios años, en la que se da más importancia al solo de corneta que a la oración callada de una cofradía en silencio, se persevera en sacar un paso a costal y se dejan a la improvisación los cultos al titular, se ponen en la calle cuerpos de acólitos en los que en el mejor de los casos algunos de sus integrantes recitan el Padre Nuestro como soniquete obligado… Hemos dejado de lado lo importante, convirtiendo en dioses de barro nuestras devociones, nuestras imágenes, nuestras propias vidas.
Creo que no somos conscientes del daño que estamos haciendo a nuestro querido y apasionante mundo, creo que damos demasiada importancia a comentarios injuriosos escondidos bajo la más ruin de las cobardías, tachadura tras tachadura soportando ultrajes, agravios y menosprecios de quien no tiene otra cosa que hacer que meterse en la casa del vecino, en lugar de arreglar la suya.
Mirémonos, hagamos autocrí
tica interior, de puertas hacia adentro, y arreglemos lo realmente importante: casas de hermandad vacías, cultos anclados en el pasado, inexistentes o en la mayoría de los casos indignos de una imagen sagrada, nula asistencia de hermanos a estos, actitudes escasamente cristianas en las alturas dirigentes, escasa o nula formación, caridad reducida a cheques traicioneros, cofradías sometiendo a hermandades… Dónde las sonrisas… Dónde el buen esfuerzo… Dónde la felicidad… Dispénsenme si digo que me avergüenzo…pero el día que coloquemos a nuestras imágenes y a nuestras creencias por encima de todo lo demás… Ese día… Quizá hayamos descubierto lo realmente importante.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Una Salud que cautiva

El destino, esa mano caprichosa que sólo Tú sabes apretar cuando todo se siente perdido, quiso que tal día como hoy de hace ya tres fascinantes años, fuera el fulgor de tus radiantes facciones las que cobijaran mis huellas y dieran refugio -por unas horas-,  a una melancolía cansada de desahogarse bajo fríos y solitarios crepúsculos.
Recuerdo que sin decirme nada, Tu mirada lo llenó todo; y no puedo olvidar que fue al entrar en tu templo donde soñé con tu perfil por primera vez, abordándote a preguntas, pidiéndote mil respuestas, rescatando de los bolsillos cientos de porqués,…
Pero ese día Tú no tenías ganas de hablar, había mucha gente pendiente solo de Ti, extasiados ante tu sin par belleza.
Regresaba cada cierto tiempo a besar la mano donde mis lamentaciones se hundían, y te miraba casi sin querer, pero seguías guardando silencio.
Desandaba el camino de nuestros encuentros para que el aire que da vida a mis pulmones también se enamorase de Ti, pero te habías quedado muda.
Tuve la suerte de hablarte cara cara a través de mi objetivo, y poder zarandear tu pena y que ésta se confundiera con la mía, pero Ella sólo acertó a pedirme que tuviera paciencia.
La paciencia sabe, mejor que nadie, cómo resoplan mis pulsos cuando me siento en alguno de tus bancos y dejo que el tic-tac del reloj vaya haciendo de las suyas.
La paciencia conoce, mejor que nadie, a qué saben mis sueños, mis arrullos, mis intentos por pedirte una oportunidad para estar cerquita de Ti.
Y la paciencia descifra, mejor que nadie, los jeroglíficos que se pierden por entre las yemas de mis dedos cuando tus quimeras aparecen al caer la tarde.
Fue en el último giro de cabeza cuando sentí el abrazo de tus palabras, la caricia de tu piel, las cenizas de tu aroma impregnarse sobre mi ropa,…
Y en tan solo unos segundos, la vida se detuvo y tuvimos paciencia para contarnos de todo.
Mereció la pena esperar tanto tiempo para escuchar el eco de tus pisadas, para saber de Ti tanto como se de mí, para tenerte en la distancia y extrañarte en la cercanía; para rogarte, suplicarte, rezarte por los míos y sobre todo,… Por darme la oportunidad durante estos tres benditos años de poner santo rostro a la Salud y ver en tu divina cara el reflejo de los que me faltan y que siempre, siempre estarán ahí... en tu mirada... en el bordado de tu saya dorada... en las hojas de esa rama de olivo que en tu mano mimas y guardas...porque desde siempre has sido Señora, la Salud de mi vida, la fortaleza en mi camino y la vitalidad en mi día a día. Eterna Salud de una ciudad por Ti cautivada.

martes, 19 de noviembre de 2013

Maria en su dolor

... Unos inmensos ojos arrasados inundando de lagrimas este valle de Dolores... y un cromatismo regio de la regia hora en que nos viene de frente y por derecho con aromas que acarician la brisa de una plaza, el hálito de un barrio, el aliento de un oratorio...
Valle de lagrimas que gotea en el alma de quien la contempla, inundada en Dolor, solo ojos para su llanto solo luz para sus tinieblas de Dolor, solo pena para su corazón encogido. Ojos inmensos en la inmensidad de su Dolor. Dolor abierto al surco de la Cruz, desaforado y tenue; tenue, si, que el suspiro se le escapa en medio de la congoja, como un lamento que es plegaria... ¡Hijo Mio!
Y mientras resuena el eco de Amarguras, Maria se deshace en un valle de dolor y desconsuelo, Ella, la Señora, la Pura y Limpia Madre de Dios...

domingo, 17 de noviembre de 2013

Cerca de Ti...Señor

... Lirio callado y envuelto en mil silencios para ir escuchando la pisada suave de Quien lleva queriendo la Cruz...
Separa levemente la mano de la cruz, creando ese espacio infinito y mínimo que existe entre Dios y el hombre. Es el misterio del acercamiento de todo un Dios. El es todo Hombre Nuevo; el es Jesús Nazareno.
Sus manos acarician el madero como un arpa, con la que crear un himno de alabanza al Amor de Dios, Dios Redentor. es el Señor Nazareno.
Camina dulcemente, paso a paso, porque es Dios que lleno de paz, va a morir por Amor. Y siendo por Amor ¿No lo va a hacer en paz? es el Señor, sin mas.
Señor, bendita sea tu cruz, tu forma de llevarla, tu pisada y tus manos. Señor, bendita sea tu dulce y mansa mirada.
Y vestirán tus servidores cárdenas casacas, San Pedro ha ido vistiendo durante la gloriosa jornada la ilusión de sus mejores colores: dorado en la lejanía, blanco en el mediodía exultante de luz, morado con el atardecer en las aceras y calles que se van llenando, piedra a tu salida, tierra en la despedida, cielo siempre... Que tantos colores no vi nunca en las mejillas de una parroquia y su portada.
La caída de la tarde en el recuerdo conducen de nuevo a tu oratorio amparado por la Madre que Misericordia nos derrama entre su regia cancela.
Presagio del final de una madrugada, densa, larga, negra, ascua y sombra en la ciudad, calmando con Gracia y Esperanza las angustias de filas de terciopelo purpúreo penitente.
Y en el llanto de la anochecida del Jueves Santo, vestirá la mantilla de la neblina agria de su dolor intuido, Viernes Santo Nazareno.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

La imagen de la Salud

Una ciudad que busca así la Imagen de su propia visión del mundo. Ciudad Real intentando encontrarse así, en medio de la calle, con la grandeza material y espiritual de la vida. Una ciudad inventando así un universo donde instalar el Rostro de la Salud, de la vida hecho a la medida de nuestra forma de sentir, la imagen de la Madre a semejanza nuestra. Ciudad Real, entre la plegaria que huye como columna de aire, y el acontecimiento poético que provocan, paso a paso, día a día, miles  de pares de ojos asombrados por descargas de gracia y pasmos como los de esta maravilla.
Entonces se ilumina de verdad esa emoción sin nombre escondida en cada cofrade, en cada ciudadano, y el espacio y el tiempo se llenan de signos, de señales, de mensajes, y no existe el vacío, y por el umbral de una escondida puerta a la espalda de una iglesia, apenas entrevista esa fuente de Salud, uno comprende para siempre la dimensión mas honda de la parábola estelar de la ciudad.
Su cofradía impone así, sin lógica posible, ese ritual de fiesta inolvidable que es la liturgia de la fe en la Madre del Hijo de Dios vivo, Madre del hombre, Madre de la ciudad, Madre de la Salud, entregada a su pueblo.

lunes, 11 de noviembre de 2013

El cofre de nuestras plegarias

Benditas sean  esas tus manos, de suplicas y rezos  cuajadas, en las que guardas un pintalabios canela para seguir estando guapa a la hora de acoger a los que desconsolados ante Ti llegan.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Razón de amor

Y detrás, paciente, esperando, callando, la Madre, la Mujer, Maria junto a la cruz, junto al sufrimiento, como una presencia que el cofrade no puede eludir, que necesita rodear de aromas, de música y de luz, para que no esté sola.
Permitidme que materialice aquí este sentimiento, razón poética de nuestra estética trascendental, y, en esta procesión que va por dentro, ponga paso de palio a mis palabras con versos que amarillean ya la emoción del tiempo y los seres que perdimos. Porque el dolor y el amor son ahora, en medio de la noche, Caridad y gracia.

Bajo la cruz, indiferencia y orden
y ciudades que estrenan su pecado diario.
Arriba, Virgen libre, tu Cruz, mi cruz,
ascua de esperanza, Caridad y Estrella que nos guía a la verdad.

Que así, sin nombrarlo, nuestros ritos, nuestros sentimientos, se hacen de algún modo fiesta. El gozo de presagiarnos ya, en medio de la calle, con la imagen radiante de Dios en primavera.

miércoles, 30 de octubre de 2013

Dolores te llaman...

...y refieren que allá por el mes en que las flores reflejan tu belleza, vuelves a ser una niña, evocando aquellos tiempos cuando correteabas por el convento rodeada de hermanas…

lunes, 28 de octubre de 2013

Sentirse arropado...

... una poderosa intuición del amor, signo de una sucesión de presentes históricos  que uno quisiera detener y eternizar para gozarlos como totalidad de la existencia, imagen ideal pensada y expresada como experiencia del sentimiento. Pasión de amor, de no estar solo. Lo mas hermoso y vital que puede ocurrirnos sin definición posible y pese a sus contradicciones.
Se necesitan, se hacen imprescindibles estas formas y manifestaciones de afecto, si queremos penetrar un poco en las claves, en el código, en algunos de los valores en los que se funda la, para muchos, insólita pervivencia de las cofradías y del carácter cofrade.
Porque las cofradías adquieren su máxima tensión en ese péndulo de posibilidades contradictorias que implica el amor, el afecto al hermano, el cariño en ciertas situaciones. Toda la fuerza humana de la actividad amorosa -condición mortal e inmortal a un tiempo- es, de alguna manera, el sentimiento de vitalidad que el cofrade pone en los rituales de la belleza y de la tradición. Fervores que no pueden comprenderse desde otras perspectivas de la vida, de nuestra vida, al menos desde el punto de vista de los comportamientos habitualmente considerados religiosos, pero que en el caso de los cofrades están llenos de una peculiar gracia y un hondo sentido de religación con lo trascendente, a veces como una necesidad vital de continuidad histórica, e incluso sentimental, o una forma de herencia en la que se manifiesta la inmortalidad afectiva.

domingo, 27 de octubre de 2013

El tiempo de los silencios...

... de los recuerdos, de lo que jamas volverá y... de lo que siempre perdurará... de los gestos... de los hechos... de las palabras y de los momentos... de lo vivido, de lo pasado y de lo que nunca, nunca daremos por olvidado... llega un tiempo en que todo nos recordara cualquier roce de una mirada y nuestro corazón se encogerá al pasar por la ultima de sus moradas... llega un tiempo en que todo se convierte en costuras de nostalgia...

jueves, 24 de octubre de 2013

Cuando los siglos se duermen...

Hay en él, en tu "paso" de Cristo que arrastra la Cruz hasta el Calvario, una palabra que nos quema: "la Pena nos urge".
Y hay ahí, en ese pequeño ámbito sacramental y conventual de la capilla donde te han puesto mis hermanos, tus cofrades, un silencio que habla. Mejor: un silencio que invade. Silencio puro, hacia dentro. Silencio interior que me parece en esa noche de Martes única, como un brillo oscuro que pusiera cerco a nuestras vidas.
Se perfila en el alma una congoja universal, una invisible espada nueva que hiere en lo mas hondo. Y brota en mi vivencia cofrade de aprendiz de cristiano, una herida que el viento hace espina en tu frente clavada.
Te veo ahí, tan cerca, tan indefenso, te miro solamente y tu estatura de cielo a punto de caer en tierra como un secreto bálsamo, luz demasiado viva esta brindando a mi ojo mortal.
Hermanos, ayudadme. ¿Acaso no estáis viendo todo un mundo quebrándose en sus ojos? Ese cuerpo fundido en las tinieblas del incienso, buscando un asidero de infinita hermosura, agua de vida eterna que fluye de su sangre con mística violencia, la Pena traspasando nuestra insensata historia, carne y sangre vencida, un parto de agonía, una patena irresistible donde brota el espíritu, donde despierta una ciudad dormida en la confluencia de los siglos...

domingo, 20 de octubre de 2013

La gloria de una ciudad...

Y se asoma  el invierno… a ésta ciudad tan fría que congela el llanto de los cofrades adelantando…quizás los sentimientos enraizados en su historia.
Y sigue siendo su bóveda clara alumbrando quimeras, cómo las estaciones de una vida por un habito  de paño pardo abrigadas en cada surco que delata su docta y sabia pluma.
Y mana  de su cielo, corriendo, el agua, cómo con prisas en esa plazuela que da paso al más puro y hermoso sagrario que guarda tradiciones y emociones de tiempos pretéritos.
Y cantan ruiseñores tras las cancelas del rancio monasterio, otro quehacer para resucitar como el ave fénix del poeta.
Y se ha quedado triste el convento sin su silencioso andar, sin su reservado mudo y quedo redactar… y llora la ciudad sombras cosechando los sueños del mañana... quizás mis sueños.
Idealizando una cosecha eterna en la comisura de las risas.
Y sigo aquí… venerándote con la mirada, cogiendo tus oraciones, tus vivencias al vuelo, con mis manos… sintiéndome aire, espiga o canto mellado por el tiempo al abrigo de los muros del Carmelo.
Y el verde es blanco Carmelita en el azul del cielo y sigo caminando por los sueños de mi ciudad yerma de sentimientos, tradiciones y respeto por tus más íntimos e inviolables adentros.
Despertando al sentimiento en el reflejo dorado, de un Sagrario que lejos de un soñado marzo nos dibuja una cuaresmal primavera de los sueños que despiertan a la oración y la penitencia.
Y quizás me encuentre… en los prados verdes de la vida o solo voy de paso por mi ciudad, por mi tierra mientras los sabios escritos de la Doctora, Reformadora y Santa permanecen intactos por la historia.
Y quizás un día recuerde que dejé sembrado mi corazón entre sus piedras centenarias enamorado de la sencillez de su ascetismo, la verdad de su recogimiento y los cantos de unos ángeles que hacen florecer en otoño las amapolas.

viernes, 18 de octubre de 2013

La pureza de un oficio...

...La grandeza de una afición... La fe que se convierte en arte... La honradez hecha trabajo... y el trabajo entregado sin medida por una pasión... Benditos hermanos costaleros...

miércoles, 16 de octubre de 2013

El milagro del Carmelo

Hay un lugar que desconcierta en esta ciudad de la pala, las rotondas y el adoquin... el espacio cerrado de los rancios muros del Carmelo, donde el prodigio transforma el presente en pasado, donde la palabra resuena con ecos Tridentinos y luego vuela hasta la pluma de una Santa, Doctora y Reformadora que entre hábitos de hermosa clausura emerge de los viejos tiempos y se hace presente, viva, rumor del "Libro de la Vida" envuelve esas añejas paredes... Y es allí mismo donde los siglos se detienen en honor de la gloria y la ceniza del tiempo, fundida en incienso, cera y el "verbum", se hace clamor de la Orden Carmelita. El Carmen, su convento, sus formas, su palabra sombras altísimas de un ámbito sacro que envuelve a esta Villa Real.

martes, 15 de octubre de 2013

Frente a la desesperanza... (colmo de la desolación)

...La Esperanza cristiana que impulsa la obra del amor y tiene como objeto preferente el destino total del hombre y del mundo.
Delicada virtud que parece una cosita de nada y que es, sin embargo, la que hace andar a la humanidad entera, llevando de la mano a sus dos hermanas mayores, la Caridad y la Fe...
La Esperanza asombro y maravilla de nuestra gracia...

jueves, 10 de octubre de 2013

Momentos de Fe... La fe de los momentos

Hoy... que en el paseo viejo que me lleva hasta tu casa escasean -como los puñados de albero de tu denostado
Prado- plegarias que se anudaron al cuello tus hijos, déjame que te confiese en la distancia que nos une aquello que nunca he sido capaz de contarte cuando he estado lejos de Ti.
Apenas me quedan secretos ya que desvelarte.
Conoces como nadie a que huele la vereda de mis palpitaciones; percibes en el horizonte la nostalgia de mis atardeceres cuando te pregunto por mis ausencias y sabes -como sólo lo sabe el aire-, que en las orillas de mi carácter se van acumulando los rencores de aquellos que un día me apreciaron.
Tranquila, haré caso de tus consejos y seguiré sin echarles ni cuenta; me estoy acostumbrando a convivir con ello; todo lo contrario a lo que me sucede cuando Agosto se asoma por el calendario.
Y es que no me acostumbro a cohabitar con esta moda pasajera que tanto daño te está haciendo cuando veo a algunos “culipardos de temporada” que solo llevan un agosto sobre tus huellas y que enarbolan la bandera de la auténtica fe en Ti sin detenerse en preguntar a qué dirección mandan sus rezos.
Y es que no me acostumbro a tener que dar explicaciones sobre mis luces y mis sombras, esas que sólo tu camarín difumina cuando me persigno al pasar por su remozado frente cada día, cada tarde de mi vida.
Y es que no me acostumbro a tener que escuchar cada año las mismas explicaciones sobre aquello de lo que es y significa tu salida o deja de serlo; a ver cuándo se enteran que no hay mayor ofensa que la de sentirse ofendido.
Sabes que yo no soy un santero, pero en mi memoria hay pasadizos donde se reflejan los recuerdos de tu rostro oponiéndose al miedo, bien en forma de fotografía, bien en forma de medalla plateada, bien en forma de ramillete de alabanza.
Sabes que yo no soy virtuoso, pero en mi sien hay sonidos clavados donde se confunden inicios de Amarguras con los acordes de tu órgano al llegar la tarde de los sueños donde San Lorenzo en vísperas pone a una ciudad camino de la dicha.
Sabes que yo no soy ejemplar, pero sobre mis dedos aún quedan restos de aquella vez que apreté con tanta fuerza el calor de tu vela y la cera rompió a llorar por mi mano en esa antigua ya primera salida custodiando el azul de tu maternal mirada.
Y sabes mejor que nadie lo que me está doliendo perder a esa “madre” que solo vivía pendiente de Ti; al menos apriétale la mano para que respire otros tantos y cuéntale cuando la veas que la echo de menos.
Me niego a estas alturas de mi vida a renunciar a tu nombre, a esquivarte la mirada o a perderme en la infinidad de tu gracia, pero yo al menos soy sincero y ante Ti descubro mi alma de cofrade a la que le falta el pespunte de tus mañanas, el festejo de tu llegada o el canto de tus poemas.
Si aun así quieres que me pase a verte; si aun así me aceptas como hijo; si aun así eres capaz de perdonarme, sombréame una sonrisa que yo iré a rezarte, aunque yo no sepa quererte como lo hacen los demás.

jueves, 3 de octubre de 2013

La Fe

Dicen que la fe es creer en aquello que no se ve. Eso no sucede en mi ciudad. Los que afirman esto no conocen ese sentimiento que juega con las piedras de un convento cuando a lo lejos y desde su clausura se vislumbra una parihuela de Penas en ejemplar ensayo, desconocen a que sabe el aroma de una sacristía cuando hay que montar y desmontar un efímero altar de insignias y jamás entenderán que los sueños se acurrucan entre las dobleces de una papeleta de sitio justo antes de comenzar a caminar entre el suelo recio de una plaza y el cielo puro de un Martes Santo.
Dejarme que os cuente algo…
La fe que se destila en esta tierra nace en aquellas maderas del arte que declamaron desde la puerta misma del cielo que nos ofrece la sublime clausura del Carmelo; es la salida de un Cristo que se agarra a su Cruz para que todos podamos sujetarnos a Ella; es ese puñal entrelazado a sus Dolores que deambula por Santiago de vuelta, y es María, la que caminó entre senderos de luces hace unas horas, unos días, y que en una subida al cielo por el San Pedro viejo, deja asomar una sonrisa amarga al escuchar un villancico en pleno desenlace de la Semana Santa.
Si queréis que os siga contando cosas de la fe, y de cómo se queda a vivir en los silencios de una madruga de Viernes Santo, en el regazo de una rosa que alberga el Amor de Dios o en la Poderosa Pena de un Señor que es Luz, darme la mano, coger vuestro costal, ajustaros el capirote y acompañarme que aún tenemos muchas cosas por descubrir…

lunes, 30 de septiembre de 2013

¿Existe la palabra perdón...?

¿Tiene sentido esperar que esta palabra tenga rostro? ¿Que es el perdón y con que faz se manifiesta?.
Dudas planteadas desde una situación desesperanzada, desde un mundo en crisis, a las cuales, los que decimos ser creyentes, no parece que podamos o sepamos presentar una gran respuesta, esto es, un gran Perdón...imagen misma de una hermandad, advocación viva de una ciudad.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Un estado de animo...

Amanece por Santiago en blanco y negro. No sabría decir si era sueño o una de esas realidades que a veces parecen absurdas por su obviedad. Era blanca la mañana del recién nacido otoño, la claridad absorbía poco a poco las ultimas penumbras de la noche... Pero era una claridad neutra, sin atisbos de color...como si buscara misterioso contraste con mi estado de animo: oscuro, apagado...a modo de esas molestas y persistentes manchas negras que perturban en los ojos la visión... Me impiden ser, casi vivir.
Solo en quienes me rodean puedo percibir que mas allá de mi había color, vida, matices de ilusión, de asombro de alegría. Querría pedir prestados al menos por unos instantes los ojos intensos con que mis hijos me miraban y con una sonrisa me deseaban felicidades...o los de mi mujer, iluminados por la llama del amor y que desde hace 18 años ya -madre mía- me alegran sin igual este día.
Pero no solo eran figuraciones mías. Desde muy temprano parecía como si el sol brillara de otra manera. menos perceptible... y cuando ya avanza el día sus rayos no conseguían dorar calidamente los rostros amables, ni siquiera rozar en un breve adiós los amables y dulces rostros de mi familia.
He acudido a la muda llamada que desde el Prado se ha dejado sentir, buscando un poco de consuelo, quizá solo algo de compañía... allí en la tenue oscuridad descansa, nos protege guía e ilumina la imagen de nuestra Patrona, Madre del Prado morena... Hay una comunión muy especial con esta Madre del cielo, como si su Niño fuera un poco de todos. "La muerte -me decía- no es sino ver la vida en blanco y negro"... cerré los ojos... pero, entre la sutil penumbra, sentí como un escalofrío: alguien reclamaba también el calor, la sonrisa, la pureza, la paz de ese Niño, y me di cuenta, en el contacto frío de esas otras manos de mujer, que le entregaban su vida...
Percibí poco a poco la tenue claridad de las velas con sus matices dorados y los rostros de las gentes cobraron viveza, como la discreta luz roja del Sagrario, que durante mi estancia en Su Casa parecía haberse escondido en el blanco y negro de un estado de animo...

martes, 17 de septiembre de 2013

Mas que un gesto

"En el principio fue el silencio. La palabra se hizo silencio para que se pudieran escuchar en nuestra ciudad el latido de la Soledad, el susurro de la luz y la brisa del detalle que hace nacer en cada gesto un pensamiento nuevo."
El silencio de la delicadeza es el mudo pregón del buen gusto en nuestro universo único, donde la ciudad se perfuma de finura, luz de plata y negro Soledad bajo el palio, inconfundible, del amor devocional y el respeto a la pureza Virginal de las Santas imágenes.
El silencio de los gestos. El enigma que nos sale al encuentro para que sea nuestra conciencia de hombres la que hable.

Un 15 de septiembre cualquiera

Y Santiago... agradecido, todos los días 15 de un septiembre dolorido, cuando la luz del atardecer traspasa los altos ventanales añadiendo claridad a las centenarias piedras de esa rancia Parroquia, pone en las manos curtidas de sus hombres, capataces y costaleros, los hachones encendidos de su oración, la Salve agradecida de sus hijos cantándole a la VIRGEN DE LOS DOLORES con el nombre de todos los nombres de la tierra: El de la EXCELSA MADRE DE DIOS.
Y dicen en el barrio que allí arriba, en los arrabales del Cielo, hay una cuadrilla de ángeles para llevar a la Madre de Dios de los Dolores por la misma Pureza de la Gloria, y este año, cuando también en el Cielo haya una Primavera y florezcan  las nubes y los angelitos muden la blancura de sus alas, un serafín costalero que llegó una primavera desde ese paso  volverá a ponerse bajo las trabajaderas, y el capataz le pedirá otra vez a SEÑOR SANTIAGO las campanas de plata de su torre y vendrán los niños, con las manos llenas de claveles, para acompañar la belleza transparente de su Madre, MADRE DE DIOS DE los DOLORES, en la plaza azul del paraíso.