Vistas de página en total

lunes, 7 de enero de 2013

50 años de entrega

Nuestra ciudad buscando así las imágenes de su propia visión del mundo. Nuestra ciudad intentando encontrarse así  en medio de la calle, con la grandeza material y espiritual de la vida. Nuestra ciudad inventando así un universo donde instalar el Rostro del Hijo del Hombre hecho a la medida de nuestra forma de sentir, la imagen de Cristo a semejanza nuestra. Nuestra ciudad, entre la plegaria que huye como columna de aire, y el acontecimiento poético que provocan, paso a paso, día a día  miles de pares de ojos asombrados por descargas de gracia y pasmos de maravilla.
Entonces se ilumina de verdad esa emoción sin nombre escondida en cada cofrade, y el espacio y el tiempo se llenan de signos, de señales, de mensajes, y no existe el vacío  y por el quinto agujero de la multitud a la salida de la universidad, apenas entrevista la candeleria, uno comprende para siempre la dimensión mas honda de la parábola estelar de la ciudad, Eucaristía, el Cuerpo y la Sangre.
Ciudad Real impone así, sin lógica posible, ese ritual de fiesta inolvidable, de cincuenta años de esa liturgia liberadora del Hijo de Dios vivo, Hijo del Hombre, Hijo de Ciudad Real, entregado a su pueblo.

domingo, 16 de diciembre de 2012

De tu gracia, Santiago lleno está.


El rostro de la vida

Cada vez que miro a la Virgen como por manos de ángeles revestida, creo más firmemente en la Resurrección, en que los que se han  ido, nunca lo hacen del todo...era algo que había pensado siempre pero nunca lo había materializado en un rostro... Y que divino Rostro...!

domingo, 9 de diciembre de 2012

Momentos inolvidables de un año que se nos va...


El arte de vestir...sin más

Respeto a la tradición, a la belleza, al buen gusto y a la fe que desprende. Razones poéticas que constituyen la estética de una Imagen Sagrada... María, que sin perder jamas su identidad continua celebrando la liturgia ritualmente con toda seriedad. Porque quizás nada haya mas serio, mas cabal, mas hondo en el espíritu de una cofradía que su bendita imagen, que es palabra capaz de hacerse silencio para escuchar el latido de la flor y el susurro de la luz. Y ese otro silencio, inconfundible, el cambio de terno y el rezar del vestidor en su sagrada, única e inimitable misión... Delicada virtud que parece una cosita de nada y que es, sin embargo, la que en buena parte hace emocionar a quien se le acerca a rezar, llevando de la mano a sus dos hermanas mayores, el sentido de una estética sagrada  sin nada mas y el gusto cofradiero al vestir a quien en su vientre lleva a su Divina Majestad.

viernes, 7 de diciembre de 2012