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sábado, 21 de mayo de 2011

Brotes verdes...

Son la autentica semilla cofrade que germina y crece, ¡y de que manera!, en el siempre receptivo seno de nuestras hermandades. Los grupos jóvenes, la juventud cofrade, que más allá de vivir por y para la mayor gloria de sus divinos Titulares, se echan a la calle no solamente en Navidad para pedir alimentos, juguetes, donativos para sus hermanos mas necesitados y sin recursos, sino que también ahora llenan los rincones cofrades de nuestra ciudad para ayudar a un pueblo necesitado. Sin lugar a dudas lo mejor, que es el esfuerzo, el compañerismo, y como no, una misma fe, habrán llenado la ciudad de Lorca. Este es el orgullo que nos debe hacer seguir siendo cofrades, cristianos que luchan bajo el signo de esta Cruz, que reverdece en eso, en los auténticos brotes verdes que sois vosotros, nuestra juventud cofrade, nuestro relevo cofrade.

martes, 10 de mayo de 2011

Ritos cofrades





Vestir la túnica es un rito, una liturgia familiar en la celebración doméstica de la Semana Santa.Y antes, mucho antes de que el Concilio Vaticano II definiera a la familia cristiana como iglesia doméstica, los COFRADES ya sabían como realizar estos actos eclesiales, mística comunión de las generaciones, abuelos, padres, hijos, nietos, cuerpo místico de los cofrades que fueron, que son y que serán en un mismo linaje familiar, por los siglos de los siglos, de una misma cofradía.

lunes, 9 de mayo de 2011

María, Madre...


Tuya es la paz, María, faro y luz,
Esperanza y Misericordia,
Estrella que brilló en la Epifanía
de la noche primera: dios con nosotros.
Que el Verbo se hizo carne por tu carne,
Soledad y Dolor en Belén, Salve, María.

viernes, 6 de mayo de 2011

Niños Cofrades

Son el futuro cierto. Los continuadores... de ahí nuestra responsabilidad en orientarlos y educarlos en la fé y en las buenas costumbres, de transmitirles nuestras devociones, nuestras tradiciones religiosas. Llevarlos de la mano con dulzura pero con firmeza, para que desde la más tierna edad participen en nuestras vivencias. Y no me vengan a decir que mejor cuando comprendan y lo pidan ellos mismos, porque en idéntico caso estaríamos con el bautismo y respondemos por ellos ante la Comunidad eclesial. Mejor -peor, claro-, que se desvinculen cuando tengan ese uso de razón que les haga discernir por ellos mismos si nuestras Hermandades y Cofradías son el medio apropiado para el crecimiento de su vida cristiana, lo que sigue representando un auténtico reto para todos los cofrades.
Pués esos niños, como el de la foto, como hemos sido muchos de nosotros, guardan recuerdo imborrable de sus primeros años asistiendo -sin comprender mucho, más bien casi nada- a los cultos, de los primeros besos en la mano de la Virgen o en los pies de Cristo, de la incontenible emoción cada vez que había que probarse la túnica, -pequeña tirana que obligaba ca año a usar de tijeras, agujas, hilo y demás útiles- porque siempre se iba quedando pequeña y había que salir de nazareno; ese supremo momento en que se llega a la iglesia, con  todo dispuesto para salir a la calle, vistiendo el hábito nazareno o, los más pequeños, de acólito, sintiendo una inenarrable emoción al contemplar las largas filas -ante no tanto- de hermanos que iban en la procesión, de oler ese aroma inconfundible de flores, cera fresca, incienso sin encender aún, y la inquietud de ver correr el tiempo muy lento, lentísimamente, antes de que llegue el momento soñado de que la Cruz de guia eche a andar y trás ella, todos; oír los primeros sones con los que la banda de cornetas y tambores hiende al aire anunciando la salida de la cofradía.
Y salir agarrado fuerte, como a un baluarte que inspira seguridad y confianza, a ese otro nazareno -padre, hermano- que realiza la doble estación la propia y la del ejemplo que quiere inculcar en ese nuevo cofrade, proyecto moldeable, que se deja llevar convencido, a su manera, de que es lo mejor que puede pasarle.
Como ese niño tú y yo, sabemos de nuestras alegrías cada año al ir consolidándonos y perseverando en un mayor cumplimiento; "yo ya llegó hasta catedral, y yo hasta la Merced, y yo hago el recorrido entero..." cuando quizás el primer año, con solo meses, dormido en brazos de la madre, apenas si asomó a la puerta, para ir con esa parsimonia que el tiempo impone alargando la distancia, y acercándose cada año a los tramos más cercanos a los pasos.
Nostalgia si se quiere, pero no tristeza. Quizás un poco de melancolía por lo que se nos ha ido yendo, pero mucha alegría por lo que viene detrás. Ojalá este niño cofrade pueda mañana, un mañana lejano aún, recordar también esos momentos que ahora vive cuando de su mano, otro acólito, otro nazareno, sea el eslabón que comunique a tres generaciones en el mismo sentir y en el mismo modo de manifestarlo.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Y llegó...

como llega siempre...
derrochando "Perchelería"...
repartiendo "filigranería",
de un palio que cuando anda
rebosa arte y "costalería"
de unos hombres buenos 
que mecen a su Madre
bajo un paso que es gloria
"pa" que Ella reluzca
igual que mañana de Resurrección.

martes, 3 de mayo de 2011

Y...volverás siempre

...volverás desvanecido por la melancolía, los ojos bajos, las manos de nuevo atadas, entre escarnecido y resignado, Penas de blanco, Nazareno de Martes Santo, vuelve sobre sus pasos por el camino de un sueño, pensando, meditando, quizás, que todavía -fraterno Amor por el Prado- quedan siete días de Semana Santa.