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martes, 19 de abril de 2011

Es...Martes Santo...Martes de Penas

No necesitan túnicas, ni cirios, ni banderas, ni costales de saco, ni cruces penitentes, porque ellos son la Cruz que lleva entre sus manos el Señor de las Penas. Ellos son ese palio invisible de amor nuevo que, paso a paso, empuja hacia el buen fin a tu hermandad. Nazarenos distintos, si, pero que son corona de gozo en tus espinas. El nuevo miserere de esta Jerusalén que necesita palpar la realidad y hacer presente que pese a las penas aún existe el Amor.

sábado, 9 de abril de 2011

Claveles rojos...

Diríase que te conoce ya de otras muchas Cuaresmas, con toda seguridad ya te visitaba en brazos de la que hoy  la acompañaba luciendo en el blanco de su pelo el pasar de los años, a buen seguro viene a seguir cumpliendo con una tradición, con una herencia devocional, familiar. Sin temor a equivocarme, en esta ocasión no ha venido a pedir por ella, ha venido a pedirte por esa nueva vida que lleva dentro que se hace patente en su avanzado estado de gestación y su cansado andar, un nuevo ser, una nueva vida que seguira los pasos de su madre, de su familia, visitar a Jesús, el Nazareno y dejarle una plegaria, una ofrenda en forma de clavel rojo.
Se ha acercado a Tí con timidez, con cierto temor, con reparo, con respeto, y es que acercarse a Dios es muy grande. Te roza, te acaricia tus divinas manos, entre los labios se adivina una sentida oración y deja caer lentamente ese ramillete de claveles rojos como sangre tuya derramada y...te contempla absorta y ensimismada.
Este es nuestro pueblo, nuestra gente, gente que tiene a Jesús como centro de su vida, de sus oraciones y de sus plegarias más vivas. Hoy me he sentido si cabe más cristiano, he sentido detrás del objetivo de mi camara, he sido testigo de la devoción autentica de un pueblo, catolico y cristiano.

Dame tu mano, Nazareno...

viernes, 8 de abril de 2011

Anhelando tu cercana presencia...

Ya en esta época Señora, discurrir hasta tu casa, que espera con anhelo la llegada de tu adelantada y primera procesión como Reina y triunfal Emperadora, que este año se enseñoreara más que nunca a la vista de tu rostro divino por toda la ciudad, sin distraernos se hace fácil, ya que tu presencia a los pies del altar de Santiago nos mueve a tu contemplación, y a la par ya se empieza a presentir tu paso de palio, cuajado de cera y flor que derrama en chicotas de arte, esas flores que solo pueden surgir por obra del cielo para tan celestial Señora, para esa Madre única, como rosa de amor, como fuente de consuelo y como Reina Suprema del supremo Dolor.
Dios te Salve Dolorosa; tu barrio, la ciudad está contigo y bendita Tú eres en todas las casas, en todas las calles, en todas las Iglesias, en todos los corazones, en el aire y en la historia, y bendito una y otra vez y siempre el fruto de tu vientre, Jesús Resucitado, motivo y eje de nuestra gloria, entusiasmo y amor por Ti, porque eres corredentora con Él e intercesora y mediadora entre nosotros y Él y llama de blanca azucena en Pentecostes, y alondra del sentimiento en nuestra vida.

lunes, 4 de abril de 2011

Palio en la puerta de San Pedro...

Hay un lugar de desconcierto para este tiempo de Primavera: el espacio cerrado de los prodigios en movimiento, cuando el esfuerzo se transforma en arte y luego vuela con Ella al Cielo, Virgen y Madre de la Misericordia entre varales, paso de danza emergiendo de los nuevos fuegos, rumor de luces que envuelve tu palio. Allí mismo los años se detienen en honor de la gloria y la ceniza del tiempo, fundida en cera y flor, se hace clamor de los cofrades. Ciudad Real, Misericordia, sombra alta de varales en la puerta Santa de San Pedro.